Leonidas (Brasil)
Primer gran ídolo del fútbol brasileño, el “Diamante Negro” jugó los Mundiales de Italia 1934 y Francia 1938. En éste último fue el máximo goleador y pudo coronarse si no hubiese sido por un exceso de confianza de su entrenador, Ademar Pimenta, que le reservó en la semifinal contra Italia.
2.- Ferenc Puskas (Hungría/España).
Elegido el mejor goleador del siglo XX, Puskas capitaneó una selección de ensueño que estaba destinada a ganar el Mundial. Falló en un único partido, pero fue en la final ante Alemania, en lo que se conoció como “El milagro de Berna”. Regresó a un Mundial en 1962, con la selección española, que le inscribió como Francisco Puskas. España no pasó de la primera fase tras perder con la República Checa y Brasil y tan sólo ganarle a México.
3.- Alfredo Di Stéfano (Argentina/España).
El Mundial fue siempre la cuenta pendiente de Di Stefano. No lo pudo disputar con Argentina, ausente en 1950 y 1954, ni con España, que no se clasificó para el de 1958. Convocado por la selección española para el Mundial de Chile 1962, se lesionó y no llegó a tiempo para jugar en la Copa.
4.- Eusebio (Portugal).
La “Pantera Negra”, el mejor jugador portugués de la historia, fue el máximo goleador del Mundial de Inglaterra 1966, pero no lo ganó.
5.- Giovanni Rivera (Italia).
“Il Bambino d’Oro” vivió la mayor humillación del fútbol italiano en 1966, la eliminación tras perder con Corea del Norte (1-0). Cuatro años después, participó en el “Partido del Siglo”, marcó el gol de la victoria sobre Alemania (4-3), pero en la final cayeron ante el Brasil de Pelé y compañía.
6.- Johan Cruyff.
El genio holandés lo hizo todo para conquistar el Mundial de 1974 al frente de la “Naranja mecánica”, pero en la final los venció Alemania.
7.- Michel Platini.
Platini lideró a una talentosa generación que devolvió a Francia a la elite, pero no tuvo suerte en 1978, en 1982 y en 1986.
8.- Zico.
El “Pelé” blanco lideró sin éxito una de las mejores selecciones que ha dado el fútbol brasileño.
