feminicida de tahdziu

 

#HazloViral

Harnold Pérez Gómez (*)

Cóvers, ¿autorizados o no? Ésa es una de las preguntas que en cada proceso electoral surgen a muchos ciudadanos, así como a fanáticos de los cantantes que han inmortalizado temas que son retomados como bandera de algún partido político o candidato.

Para una gran mayoría esos éxitos son destrozados al cambiarles la letra y utilizarlos como medio de propaganda en elecciones, transformándose por un par de meses en distintivos de quienes aspiran a un cargo.

El recién concluido proceso no fue la excepción, además de que para malestar de la democracia y decepción de los votantes fueron más de uno los que centraron su fuerza, su oferta, en la canción que se les modificó para la ocasión.

Fue una constante, lamentablemente, ver a mujeres y hombres que aspiraron a ser elegidos rayar en lo ridículo al montar y bailar coreografías como parte de su estrategia para convencer y obtener el voto.

Los casos fueron nacionales y también locales, expuestos en medios de comunicación y redes sociales, estas últimas la principal vía por la que se difundieron y donde se expresó también el rechazo a estas formas de hacer campaña.

Hubo quienes aprovecharon la efervescencia del “mango relajado”, otros la del “scooby doo papá”, algunos más se fueron por clásicos populares como “la chona” y una lista de las que no faltan en los bailes.

Es justo decir que hay quienes se vieron más creativos y prefirieron temas inéditos, eso sí, al ritmo de salsa, merengue o cumbia, la mayoría, para hacerlos más empáticos con su público objetivo. El fenómeno de algunos de esos inéditos fue tal que hasta llegaron a los antros y celebraciones sociales. Lo más asombroso es que sí resultaron rentables para el partido político, pues muchos de sus candidatos lograron posiciones y alcanzaron espacios de representación proporcional.

Lo gris es pensar que esos institutos se hayan limitado a su melodía distintiva, pues fueron escasas, sino es que nulas, las propuestas que acompañaron a ese tema, su gran aportación al sistema democrático fue el estribillo pegajoso que, concluida la jornada, todavía está en la mente de muchos y sigue acumulando visitas en YouTube.

Las campañas nos han dejado, además de autoridades electas, canciones que distinguirán por un buen tiempo a quienes las presentaron durante los meses de propaganda política. También nos dejaron piezas teatrales que fueron utilizadas en mítines para solicitar el sufragio.

En particular, la de una candidata local que protagonizó su puesta en escena para, en vez de dirigir un mensaje, presentarse ante la gente en el terreno que domina y por la que se abrió camino en el teatro regional yucateco.

De igual forma, la elección del 1 de julio nos ha traído personajes de la farándula y exdeportistas que en unos meses serán llamados diputado, senador o gobernador, además de figuras reconocidas en el medio que hoy no ven un futuro seguro, pues le apostaron a la opción perdedora.

Licenciado en Comunicación Social Uadyhp3883@gmail.comHarnold Oswaldo Pérez Gómez

 

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