Los reyes de Oriente entregaron sus regalos a Jesús recién nacido

 

Herminio José Piña Valladares (*)

En la actualidad las personas celebramos el 6 de enero como un gran acontecimiento. ¿Pero qué significa epifanía? Dicha palabra es de origen griego y significa manifestación, revelación. Se celebra el 6 de enero para recordar la manifestación de Dios a todos los hombres y al mundo entero.

Los magos de Oriente se postran ante Jesús, lo adoran y le entregan sus regalos: El oro se le ofrece solo a los reyes, por lo que reconocen a Jesús al rey; el incienso se le ofrece solo a Dios, por lo que revelan que Jesús es Dios; y la mirra es un perfume que reconocen en Jesús hijo de Dios y también a un hombre.

La llegada de los magos que no pertenecen al pueblo elegido nos revela la vocación universal de la fe. Todas las naciones son llamadas a reconocer a Dios para vivir conforme a su mensaje. La estrella que guiaba a los magos es una gracia especial que nos guía en nuestro diario caminar, es Dios que nos orienta en nuestras vidas.

También la tradición mexicana nos invita el 6 de enero a compartir la rosca de reyes, costumbre que tiene un importante significado: el pan en forma de rosca evoca a Dios eterno, que no tiene principio ni fin; las frutas dulces con que se decora nos recuerdan la gracia que Jesús nos trae; el muñequito escondido entre el pan representa al niño Jesús que todos debemos buscar, quien lo encuentra se llena de gozo que debe compartir con todos, por lo que promete una fiesta el próximo día 2 de febrero día de la Candelaria o día de la luz y presencia del Señor.

Jesús es la luz para iluminar a todos los pueblos y los bautizados hemos sido iluminados con esa luz de Cristo. Por lo tanto los católicos siempre tenemos el compromiso de buscar, encontrar y compartir a Jesucristo con todas las personas.

Todas las tradiciones mexicanas tienen un importante significado y nosotros debemos conocerlas para reflexionar y transmitirlo a nuestros familiares.

En la epifanía, Jesucristo se revela, se manifiesta a los hombres, de una manera sencilla, discreta, humilde como en su nacimiento. Los magos de oriente lo buscaron a través de los signos, los astros, pero sus conocimientos científicos le sirvieron para encontrar a Jesús. Así nosotros debemos buscarlo, encontrarlo y llevarlo a nuestros hermanos, a ejemplo de la Virgen María que aceptó la voluntad de Dios, lo recibió y lo entregó a nosotros.

La epifanía es un acontecimiento que nos invita a reflexionar que Jesucristo se manifiesta, se revela ante nosotros y debemos transmitirlo, compartirlo con todas las personas, comenzando con nuestra familia, con nuestros compañeros de trabajo o de escuela y sobre todo en los ambientes en donde nos desenvolvemos.

Abogado y asesor jurídico. hjpvdirector@hotmail.com Herminio José Piña Valladares

 

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