feminicida de tahdziu

Necesario expresar la indignación

Hipólito Pacheco Perera (*)

La película “Crónicas” aborda la historia de Vinicio Cepeda y trata, a grandes rasgos, de la relación que entablan un periodista y un recluso respecto a las revelaciones que el segundo le hace al primero para dar con el Monstruo de Babahoyo, un cruel asesino en serie de niños.

El filme está basado en la caza a Luis Alfredo Garavito, un asesino en serie de niños en la vida real en Colombia, que aún hoy día purga una condena por el asesinato de al menos 186 menores, y aborda cómo el preso da información a cuentagotas al reportero con una sola intención: que con sus publicaciones consiga influir en la justicia y a final de cuentas se le conceda la libertad. En pocas palabras, lo usa para sus propósitos.

Hago este relato con motivo de la reciente golpiza de encapuchados a un reportero de Megamedia en Ticul, a quien conozco y respeto por abordar temas espinosos que se dan en la comunidad, que se aleja de la comodidad de estar bien con las autoridades en turno o “dar por su lado” a personajes polémicos o difíciles de tratar.

¿Y por qué la analogía con la película? Porque quienes estamos en el medio periodístico en cierta forma somos instrumento para dar a conocer asuntos de toda índole, llámese política, nota roja, economía, sociedad, etcétera.

Según la información que se ha difundido respecto a la agresión, el reportero ha recibido la solidaridad de personalidades de la política de la ciudad en donde se desenvuelve. Pero me extraña, por no decir que me indigna, que los grupos a quienes recientemente dio voz se mantengan agachados en silencio y no condenen la agresión.

Y en este punto me vienen a la memoria algunos sectores que, en demanda de justicia, o por ver vulnerados sus derechos, legan en el comunicador la responsabilidad de hacerse oír, como una división de zapateros que recientemente se quejó de manejos “chuecos” en el programa “Bienestar Escolar”, del personal docente y administrativo del Cetis 19 que se inconformó contra su directora, de los usuarios del Issste que demandan mejores servicios, entre otros. Señores, también los periodistas necesitamos su apoyo en momentos difíciles y es necesario que si están indignados por la agresión lo hagan público, como ventilaron sus problemas.

En medio de esta indignación me da cierta tranquilidad, casi seguridad, que dos personas sí se preocuparon por el ataque y están al pendiente de la evolución del periodista: el promotor de ajedrez y el organizador de eventos por excelencia de la Perla del Sur. Y si no lo han hecho, pues qué mal porque si en alguien de Ticul confiaría sería en ellos.

Mientras tanto yo, como el alcalde Rafael Montalvo, espero sentado a “que las autoridades den con los responsables”, pero a diferencia de él, sí hago presunciones.— Mérida, Yucatán.

hipolito.pacheco@gmail.com

Editor de Grupo Megamedia

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán