Nos comentan que…
Los líderes locales de la Coparmex, CMIC y Canacintra ya no quisieron abonar al enfrentamiento verbal y la discordia con el sector hotelero por la creación y aprobación del pago de $35 por cuarto-noche por concepto de derechos ecológicos, y que dada la firme protesta de la Asociación de Hoteles y Moteles se eliminó, pero a cambio se aumentó de 3 a 5% el Impuesto al Hospedaje para 2020. Los líderes de esas organizaciones ya no quisieron hablar del choque entre el sector empresarial generado por esos posicionamientos discordantes. José Antonio Loret de Mola Gómory dijo que no tenía comentarios; el ingeniero Raúl Aguilar Baqueiro, presidente de la CMIC y del Consejo Coordinador Empresarial, y el presidente de Canacintra, Alberto José Abraham Xacur, ni siquiera respondieron sobre el tema. El que dio su versión a su modo al Diario fue el presidente de la Cámara de Comercio de Mérida, Michel Salum Francis, pero advirtió que ya no hablaría más de esos desacuerdos.
Una maestra jubilada que está en contra del impuesto a la seguridad en Yucatán argumenta su rechazo contra ese cobro con una lógica creíble: la paz, la tranquilidad y convivencia cordial en Yucatán no es por el trabajo de gobernador Mauricio Vila, no es por la vigilancia policíaca, es por el buen comportamiento de los yucatecos. “Nosotros hacemos la buena seguridad, entonces, a nosotros nos debería de pagar el gobierno por portarnos bien y colaborar con la policía”, señaló. Su comentario es válido, pero no fue escuchado, al igual que cientos de voces que se manifestaron en contra, ni por el gobierno ni por los 22 diputados que ya aprobaron el paquete fiscal 2020, que incluye el cobro del nuevo impuesto por tener cámaras de videovigilancia en Yucatán.
Aunque parezca una broma, resulta que la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) estuvo literalmente involucrada en un extraño lío de faldas que acabó con la destitución de un funcionario. Aquí va el relato: a raíz del reporte de una empleada de caja que había sido removida a las oficinas de la Junta en el fraccionamiento Chenkú se hizo una investigación interna que arrojó que varias cajeras de ese lugar y del centro de cobro en Ciudad Caucel eran nada menos que “edecanes” de un videobar que habían sido favorecidas con esos puestos por José Ariel Canul Caamal, gerente de Recuperación de Cartera de la Japay y “brazo auxiliar” del regidor Jesús Pérez Ballote. La cosa no paró allí. Casi simultáneamente los esposos de dos empleadas con cierta antigüedad se presentaron a las oficinas centrales para hablar con el director general, Sergio Chan Lugo, y denunciar a Canul Caamal por acosar sexualmente a sus cónyuges. Pero Chan Lugo envió a un funcionario a atender a los indignados maridos. Con este caso y los antecedentes de las “edecanes”, decidió cesar al acusado haciendo a un lado sus ligas con el regidor Pérez Ballote, ahijado político del expriista Roger Torres Peniche, secretario de Desarrollo Social del gobierno del Estado. ¿Y las “edecanes”? Pues corrieron con la misma suerte. El nuevo gerente de Recuperación de Cartera es Felipe de Jesús Ramírez Burgos.
Grupos de deportistas han externado recientemente su preocupación al ver el uso indebido que actualmente se da a la duela del gimnasio Polifuncional, situado en la calle 60, frente al estadio Salvador Alvarado. Ellos y otros usuarios de esta unidad deportiva lamentan que a las autoridades deportivas les haya dado por permitir la realización de peleas de box, utilizando la cancha de duela para instalar el ring y todo lo que implica, sin las debidas precauciones para proteger la madera, que ya resiente los efectos como rayaduras y raspones. Los deportistas advierten que, si eso ha sucedido en corto tiempo, habrá que tomar más precauciones para no tener que lamentar daños mayores, pues saben que son instalaciones costosas que se deben proteger. También consideran que tal vez invirtiendo alguna cantidad no muy significativa, rentando gradas portátiles, podrían realizar las peleas en las canchas exteriores, que no resentirían mayores deterioros.
La emoción de volver a verse como viejos amigos el lunes pasado les ganó a Francisco Acuña Llamas, presidente comisionado del Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública (Inaip), y Jorge Carlos Ramírez Marín, senador del PRI. Este último llegó tarde ayer al Encuentro sobre Transparencia Legislativa y Parlamento Abierto, justo cuando estaba por terminar su discurso el último orador, precisamente Acuña Llamas, quien al ver entrar al senador en el salón de juntas Consuelo Zavala del Congreso del Estado, no pudo contener su alegría y suspendió su discurso para expresar en el micrófono: “Hombre, llega el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, gracias tribuno, en tu tierra nos encontramos, maestro por favor pase a ocupar presídium, porque nos sentiríamos incómodos si no te viésemos”. A lo que de inmediato, bromeando y sin importarle interrumpir el evento, el senador le contestó mientras caminaba hacia el presídium: “Que conste que solo te dimos un permiso temporal de estancia”, y de inmediato el funcionario federal dijo en el micrófono: “Yo lo sé, estoy bajo el régimen de restricción de movimientos, más cuando me presento ante un tribuno de nuestros días, yucateco, maestro, disculpa que estoy haciendo uso de una tribuna que es de los yucatecos, pero que a veces nos la prestan”. Entonces Ramírez Marín le aclaró: “Será con permiso del diputado (Felipe) Cervera (Hernández, presidente de la Junta de gobierno del Congreso, presente en el presídium)”. Para rematar Acuña Llamas expresó: “Permíteme echarte la culpa cariñosamente, porque tu llegada generó en mí el alborozo para expandirme y desdoblarme en elogios y en respetuosas manifestaciones a tu gran sabiduría y tu gran tenacidad, que desde la Cámara de Diputados, primero, y desde el Senado ahora le das valor a estas causas, gracias a todos”.
De manera discreta, hace unos días un yucateco obtuvo el tercer lugar nacional en el XXVI Concurso Nacional de Dibujo y Pintura Infantil y Juvenil con el tema “Derechos Humanos de las Personas Migrantes”, que promovió el Consejo Nacional de Población (Conapo). El ganador de ese puesto es Daniel Alejandro Vera Alegría, en la categoría E, de participantes de 20 a 24 años de edad. Previamente, en la fase local y bajo la coordinación del Consejo Estatal de Población (Coespo), ganó el primer lugar y así obtuvo el pase a la fase nacional. Lo llamativo es que este caso obtuvo poca atención del gobierno del Estado, que brindó escaso apoyo a la realización de la fase local.
