Editorial

De forma frecuente se confunde la producción con la productividad. Producir es hacer un bien o servicio, productividad es ser eficaz en su gestión; en el primero se dice que es hacer más con menosdel cual difiero, en mi opinión es hacerlo bien con los mismos insumos, sin desperdicios, reprocesos, tiempos ociosos.

La productividad es hacer que la organización crezca, permanezca, trascienda por encima de la competencia y franquicias que con solo escuchar sus nombres exóticos la población acude pensando que va a lograr calidad.

Nosotros podemos hacer mejor las cosas diferenciando e innovando para lograr las preferencias del consumidor. Un ejemplo es la dulcería Colón que tiene los mejores helados artesanales y dulces que son famosos, e incluso extranjeros , visitantes de otras entidades y clientes locales llenan las mesas de su establecimiento, los cuales acuden por su buen sabor a pesar de competir con franquicias extranjeras.

Los jóvenes tienen una oportunidad de oro a pesar de lo que se dice de ellos; en mi opinión son unos vasos vacíos que hay que llenar de ternura y amor, porque en caso contrario los llenamos de odio, ganas de asesinar o depresión. Recordemos que ellos no pidieron nacer, algunos dicen que los jóvenes, son flojos, desobligados y en mi opinión tienen talento.

El talento es la rapidez con la que tus habilidades mejoran cuando te esfuerzas en ello, pero el talento no basta para explicar los logros, ¿qué elemento falta? Angela Duckworth quien obtuvo la beca Mac Arthur en 2013, señala que los logros se basan en dos sencillas ecuaciones: talento x esfuerzo=habilidad y habilidad x esfuerzo= logros.

Se dice que aunque algunos jóvenes durante la etapa de sus estudios sacaban malas calificaciones, surgió en ellos el deseo de salir adelante. Perseveraron la pasión y esperanza, hoy en día son emprendedores, se convirtieron en grandes empresarios, verdaderos líderes que están generando empleos con base a la productividad en sus organizaciones. No hay que confundir producción con productividad, existen varios tipos de productividad como la financiera, del talento humano; de la misma manera que no existe una sola visión, que puede ser limpia, miope o ceguera total.

Uno de los dueños de la cadena de tiendas a nivel nacional e internacional en la que colaboré como director corporativo me dijo que su hijo terminó sus estudios universitarios y que quería entrar a la empresa. Le dije ¿dónde lo pongo? me respondió, “en la bodega, quiero que aprenda que en la vida nada es fácil”. Palabras sabias del padre al joven.

El humano es clave para la productividad de un país, no que extender la mano al gobierno; hay que ser elemento del cambio. — Mérida

Doctor en análisis estratégico y desarrollo sustentable por la Anáhuac Campus Mayab

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