Los 95 años del Diario

En los primeros años de infancia, muchos sueñan con convertirse en astronautas o futbolistas. Ya de jóvenes, otros tantos aspiran a obtener fama y dinero. Legítimamente, cada persona tiene sus propias metas de vida; en lo personal, puedo decir que, desde que tengo memoria, uno de mis más grandes anhelos, dado mi gusto por escribir, fue el poder tener algún día un espacio en la sección de Editoriales del periódico de mayor prestigio del sureste del país.

Y es que el Diario ha sido parte de la historia contemporánea de nuestro estado: un medio de comunicación capaz de evolucionar a la par de la sociedad yucateca.

Por supuesto, un referente informativo para cualquier individuo de la Península que busque estar al tanto de las noticias que impactan en su entorno. En fin, el Diario de Yucatán ha sido verdadera escuela para varias generaciones de periodistas ejemplares. Día a día, década tras década, siempre contando historias.

A su vez, gran parte del éxito del Diario ha consistido en su compromiso por dar voz a las y los ciudadanos, pues son ellas y ellos los protagonistas de la noticia. En medio de la rutina, sus páginas se nutren con notas inspiradoras de gente yucateca que busca construir un mejor futuro. Leer el Diario ayuda a comprender mejor la cultura del pueblo yucateco, porque el contenido del Diario, en gran medida, es reflejo del devenir de nuestra entidad. También, se encuentran, desde luego, los sucesos más relevantes del plano nacional e internacional, pues es indispensable, en el marco de un mundo globalizado, estar enterados en sentido amplio

El Diario de Yucatán, así mismo, ha estado presente durante los momentos difíciles de nuestra historia reciente, manteniendo informada a la población a pesar de las circunstancias complejas y permaneciendo fiel a su compromiso de entender el periodismo como un servicio hacia la sociedad. En este orden de ideas, el Diario ha sobrevivido tiempos de inestabilidad, tanto social como política, décadas atrás. Más recientemente, el azote de huracanes no fue impedimento para que el Diario continuara ahí, al pie del cañón. Por si esto fuera poco, a lo largo de la actual pandemia sin precedentes, muchísimos yucatecos hemos seguido bien informados al leer el periódico diariamente.

Desde que recibí el privilegio de sumarme como colaborador del Diario de Yucatán, mi propósito ha sido compartir reflexiones y pensamientos de carácter social. Soy un optimista: creo que es posible superar las asignaturas pendientes que nos aquejan si todos juntos contribuimos a crear propuestas y soluciones orientadas a la suma de voluntades, el intercambio de puntos de vista y el apoyo solidario entre pares. Como dijera un viejo clásico: “En ocasiones, las ideas son las únicas herramientas de las cuales disponemos, y aunque no contemos con otras, tampoco las hay mejores”.

Con orgullo puedo afirmar que siempre he tenido la oportunidad de expresar mis ideas libremente en este valiosísimo espacio. Mi gratitud es infinita.

Grupo Megamedia es una gran familia y lo cierto es que la mayoría de la gente no conoce ni dimensiona el enorme esfuerzo que permanentemente se lleva al cabo en las instalaciones del Diario para que éste pueda llegar a las manos de decenas de miles de lectores cada día. Son muchas horas de trabajo coordinado entre diferentes departamentos laborales que dan lo mejor de sí para la creación de contenidos de excelencia. Detrás está el trabajo de cientos de mujeres y hombres con nombre y apellido.

Por último, para que una institución permanezca vigente por 95 años, forzosamente requiere de cimientos sólidos. Así, los valores y principios que rigen a esta organización realmente consiguen permear al interior del equipo de trabajo y, más aún, plasmarse en las páginas del Diario. Este legado ha trascendido desde su fundación y pervive hasta hoy. El rigor periodístico, la honestidad y la promoción de las causas sociales son pilares visibles que se traducen en la preferencia del público.

Estoy convencido de que el desarrollo y progreso de una sociedad precisa de medios de comunicación con valores, que abonen a la consolidación de la democracia y promuevan el bien común. Por ello, felicito al Diario de Yucatán por un año más de vida, con el deseo de que vengan muchos más llenos de historia, compromiso y pasión por servir a través de la comunicación. — Mérida, Yucatán.

fournier1993@hotmail.com

Licenciado en Derecho, maestro en Administración Pública

El rigor periodístico, la honestidad y la promoción de causas sociales son pilares visibles que se traducen en la preferencia…

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