Nos comentan que…
Los robos a casas habitación en la costa yucateca parecen sacados de un cuento, por lo increíbles, aunque nada tienen de fantasioso. Resulta que no solo son cada vez más frecuentes, sino que se han vuelto más evidentes y los amigos de lo ajeno resultan cada día más cínicos por la falta de acción de la autoridad, ante cuyas narices delinquen sin pagar las consecuencias. Nos comentan que el pasado domingo por la noche un sujeto se coló en una casa de la zona residencial de playa de Progreso y, como “Juan por su casa”, peinó las habitaciones para luego salir muy campante por la puerta “de playa”. Pero ahí no paró el asunto. El tipo se dirigió a la casa de al lado, donde también intentó “colarse”. Sin embargo, en este predio sí había ocupantes, de modo que desistió en su deshonesto intento. Todo esto quedó grabado en la cámara de seguridad de la primera casa visitada. Lo curioso es que ese domicilio pertenece al suegro del presidente municipal de Progreso, Julián Zacarías Curi, quien, por cierto, también es su vecino.
Como si se tratara de las plagas bíblicas, ahora que padecemos los estragos de la emergencia sanitaria por el Covid, los efectos de las torrenciales y prolongadas lluvias que trajo la tormenta Cristóbal y las consecuencias de los actos no tan afortunados de uno que otro político de alto rango, brotan y se multiplican por las calles de Mérida los temidos, desagradables y peligrosos baches. Si bien al inicio de cada temporada de lluvias se empiezan a multiplicar los hoyancos en la ciudad, sobre todo en las calles de mayor tránsito vehicular como las del Centro Histórico, ahora que las precipitaciones pluviales han sido extraordinarias se intensificó su aparición. Los hay de todos tamaños y profundidades, algunos de ellos convertidos ya en una verdadera amenaza no solo para las suspensiones de los vehículos sino también para la seguridad de los guiadores y hasta de los peatones. Como se ha informado, las autoridades han intensificado los trabajos de mantenimiento de las vías públicas y otros servicios que se han visto afectados por las emergencias climatológicas, pero, dada la magnitud del problema, parece que la espera será más prolongada que en años anteriores.
Diputadas y diputados del Congreso del Estado expresaron a esta columna su molestia contra la Secretaría General del Congreso, a cargo de Martín Chuc Pereira, y su personal, que con motivo de la contingencia no acuden a laborar y ya tienen acumulado el trabajo de los estudios y dictámenes de iniciativas de las comisiones permanentes. El tema pareció confirmarse el pasado viernes durante la sesión del primer periodo extraordinario, cuando a pesar de que los asuntos a tratar estaban acordados y definidos desde dos días antes, la sesión empezó con más de una hora de atraso. Primero se culpó a la diputada panista Kathia Bolio Pinelo, secretaria de la mesa directiva, porque llegó poco después de las 11:30 cuando la sesión fue convocada a las 11, pero al pasar las horas se supo que la razón del atraso fue que la Secretaría General no terminaba las carpetas para que la mesa directiva desarrollara la sesión.
