Por Sac-Nicté
¡Hola amables lectores! Aquí estamos, a tan solo 15 días de que termine este tremebundo año 2020. Los Tunkules Amigos han estado muy bien portaditos haciendo llegar en tiempo y forma sus acostumbrados mensajes, por lo que mejor sin preámbulos pasamos de una buena vez ¡A darle!
Pues aquí tiene usted que exactamente a nueve meses de que inició en nuestra entidad la contingencia sanitaria por el coronabicho, nos encontramos prácticamente en situación similar a la de aquel 16 de marzo.
Al respecto, el Tunkul Nacional nos comenta que el rebrote, repunte, segunda ola o como guste usted llamarle, ha obligado a regresar al color rojo del semáforo sanitario a varias entidades federativas del país.
En el centro del territorio nacional, sobre todo en la ciudad de México y su conurbado Edomex, el aumento de contagios y hospitalizaciones van al alza, con la consecuente alerta que eso provoca. ¡Pa´su mecha!
Los anuncios de que ya merito llega la vacuna contra el virus, pareciera generar la falsa percepción de que ya estuvo, que se acabará el problema y que por lo tanto ya se puede retornar a la antigua normalidad. Para nada.
En el x´tokoy solar, esa misma situación presenta varias contradicciones que generan incertidumbre, pues mientras que por una parte la Secretaría de Salud estatal da a conocer cada día cifras oficiales con presunta reducción en el número de contagios, hospitalizados y fallecimientos, al tiempo que presume supuestos premios o reconocimientos por el “maravilloso” manejo de la contingencia, por el otro, lanza mensajes que vuelven a generar temor social, al decir que si la población no se porta bien, se retornará al color rojo y por lo tanto, al paro de las actividades denominadas no esenciales y al confinamiento social. ¡Qué tal!
Se presume la reapertura económica, pero se mantiene el toque de queda nocturno y se extiende la prohibición de celebraciones por bodas, bautizos, cumpleaños, similares y conexos. Algunas lenguas viperinas comentan que al parecer, esa decisión fue resultado de un muy comentado bodorrio al que asistieron más de quinientos invitados de la alta socialité yucateca y que además duró un titipuchal de horas.
El Tunkul Sanitario señala que ojalá que las cifras que se dan a conocer diariamente sean reales, sin maquillaje de ninguna clase, y que todos los que habitamos en Yucatán cumplamos nuestra parte de responsabilidad manteniendo todas las medidas y acciones preventivas, poniendo especial cuidado durante las siguientes dos semanas, pues solo así podremos sacarle la vuelta al bicho. Vamos a ver, dijo un ciego…
El que se reportó muy presumido fue el Tunkul Presupuestal para platicarnos que la “operación” para amarrar la Ley de Ingresos y el presupuesto de egresos del gobierno estatal para el siguiente año, salió a pedir de boca, pues funcionó el argumento plañidero de supuestos “recortes” del dinero que transfiere el gobierno federal al estado, y por supuesto, funcionaron los acuerdos, cochupos, arreglos, negociaciones, recesos y demás chuladas, que como de costumbre se llevaron a cabo en lo oscurito, tras bambalinas, por debajo de la mesa etc.
Dice que estuvo tan bien el cierre de la operación, que ni siquiera por guardar las formas o medio disimular el vasallaje, nuestros flamantes diputados se atrevieron a moverle aunque fuera una coma a la iniciativa del ChiquiGóber ¡Nanay! Como llegó se aprobó por amplia mayoría, pues solo los diputados emanados de Morena votaron en contra. Así que ya está listo el presupuesto para el próximo año electoral por más de 41 mil millones de pesos, más lo que caiga en el camino. ¡Cosas que tiene la vida Mariana!
El que como de costumbre se comunicó enfurruñado, fue el Tunkul Ciudadano, esta vez por la cartita abierta que lanzó el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción, reclamando a la ciudadanía su falta de participación para formar parte de la llamada Comisión de Selección de ese Sistema. ¡Híjole!
Ese Tunkul señala que como no hay refrán perdido, a los reclamadores se les podría aplicar aquel de “limosnero y con garrote”, pues no hacen nada para combatir la corrupción, cobran elevados emolumentos, se mantienen en zona de confort, son tan diplomáticos que no confrontan a nadie ni nada, menos si se trata de instancias de poder político o económico, y con absoluta desfachatez salen a pretender reclamarle a la sociedad. ¡Hágame usted el recanijo favor!
Y como se nos está contagiando el enfurruñamiento, mejor aquí le paramos. Mantenga todas las medidas de prevención ante el coronabicho, manténgase pendiente de los acontecimientos y por favor no olvide que ¡Nos leemos a la próxima! Mérida, Yucatán, a 16 de diciembre de 2020.
