El Super Bowl 2026 se consolida en México entre los principales detonadores de consumo gastronómico del año, fomenta pedidos de comida, asistencia a bares y una derrama económica concentrada en restaurantes.
Este evento deportivo se ha convertido en México en algo más que el más visto del año. Una muestra es que incluso plataformas de streaming como HBO adelantó para hoy viernes 6 de febrero estrenos de episodios de series insignia como El caballero de los siete reinos e Industry antes del domingo para no competir con el Super Bowl 2026.
De acuerdo con un análisis sobre engagement y consumo en eventos masivos elaborado por Infobip, la final de la NFL se consolidó como uno de los principales detonadores de consumo gastronómico concentrado en un periodo muy corto de tiempo, con impactos directos en restaurantes, bares, plataformas de entrega a domicilio (delivery) y marcas de alimentos y bebidas.
Super Bowl 2026, transforma la experiencia gastronómica
Pero la combinación de una audiencia masiva, el uso intensivo del teléfono celular y la interacción digital en tiempo real ha modificado los hábitos de consumo alrededor del partido.
Hoy, millones de personas no solo ven el Super Bowl: piden comida, acceden a promociones y toman decisiones de consumo mientras el juego está en curso, lo que ha transformado la experiencia gastronómica asociada al evento.
Este cambio explica por qué el Super Bowl dejó de ser únicamente una final deportiva para convertirse en una fecha estratégica dentro del calendario comercial del sector restaurantero.
En 2026, el evento activa una economía paralela que se mueve simultáneamente entre la mesa, la cocina y la pantalla, impulsada por hábitos de consumo cada vez más digitales y por una alta disposición al gasto en alimentos y bebidas.
Super Bowl 2026, en México: la noche que más se come; 40 millones de aficionados
México se mantiene como el principal mercado internacional de la NFL fuera de Estados Unidos, con más de 40 millones de aficionados y una audiencia que supera los 20 millones de espectadores entre televisión abierta, de paga y streaming.
Para la industria gastronómica, sin embargo, el dato más relevante es otro: más del 70% de los aficionados sigue el partido con una segunda pantalla en la mano, lo que ha convertido al celular en el principal canal para ordenar comida, acceder a promociones y definir qué se consume durante el encuentro.
Pedir, comer y comentar: la nueva dinámica de consumo
Mientras el balón avanza en el emparrillado, la actividad se intensifica en cocinas y barras. El Super Bowl se ha consolidado como una fecha clave para el consumo de alitas, pizzas, hamburguesas, botanas y cerveza, tanto en reuniones en casa como en bares y restaurantes. A diferencia de otros momentos de alta demanda, el consumo durante el Super Bowl ocurre en tiempo real y está estrechamente vinculado al desarrollo del partido.
El estudio citado señala que la interacción digital durante eventos en vivo incrementa de manera significativa el tiempo de participación de los usuarios y que más de la mitad de los aficionados está dispuesta a compartir datos personales a cambio de beneficios como descuentos, promociones o recompensas inmediatas.
Para el sector gastronómico, este comportamiento ha abierto nuevas oportunidades de fidelización, así como el diseño de menús especiales y promociones sincronizadas con momentos clave del juego.
Cupones activados por marcador, descuentos durante el medio tiempo y combos diseñados específicamente para el Super Bowl se han integrado al consumo habitual.
La mensajería instantánea, las aplicaciones y los canales digitales concentran picos de pedidos antes del kickoff, durante el espectáculo de medio tiempo y en los minutos finales del encuentro, generando una demanda altamente concentrada.
Restaurantes, bares y derrama económica en pocas horas
El impacto de la final de la NFL no se limita al consumo en el hogar. El Super Bowl 2026 genera una derrama económica relevante en la industria gastronómica formal.
En Estados Unidos, la National Retail Federation estima que el gasto total asociado al Super Bowl alcanzará un récord de 20.2 mil millones de dólares, de los cuales cerca del 79 % se destina a alimentos y bebidas, incluyendo bares, restaurantes, servicios de comida y compras para reuniones.
En México, el efecto también es significativo. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO SERVyTUR) de la Ciudad de México estimó que el año pasado el Super Bowl dejó más de 6 mil millones de pesos en derrama económica en la capital, la cual esperan superar este 2026 concentrada principalmente en restaurantes, bares, tiendas de conveniencia y servicios de alimentos y bebidas.
Para muchos establecimientos, se trata de una de las jornadas más intensas del año. Bares y restaurantes organizan watch parties, ajustan menús, amplían horarios y refuerzan personal para atender una demanda concentrada en pocas horas.
Paralelamente, la entrega a domicilio se consolida como un canal estratégico, con altos volúmenes de pedidos y tickets promedio superiores a los de un día regular.
