Elecciones 2021
Nadie discute la importancia económica, política, social y cultural que reviste la capital yucateca en la actual contienda electoral.
No es para menos. La llamada “joya de la corona” tiene 995 mil habitantes y concentra el 43 por ciento de la población total de nuestra entidad, que asciende a 2 millones 321 mil habitantes. Asimismo, la lista nominal de votantes de Mérida para la presente elección asciende a 730 mil personas (habrá 50 mil nuevos electores), lo que representa el 44.5% del electorado estatal, que asciende a un millón 640 mil ciudadanos.
Como registra la historia política reciente de Mérida, nuestra capital ha estado gobernada por el PAN desde hace casi cuatro décadas, ya que en noviembre de 1990 la C.P. Ana Rosa Payán Cervera, entonces diputada federal por esta urbe, le ganó la alcaldía al priista Herbé Rodríguez Abraham, sin olvidar, desde luego, la administración municipal panista 1968-1970 que encabezó con decoro, dignidad y preclara honradez el fallecido Lic. Víctor M. Correa Rachó.
Asimismo, después de la aciaga administración priista a cargo de la arquitecta Angélica Araujo Lara (julio 2010- enero 2012), nuevamente el PAN recupera la presidencia municipal de Mérida para el trienio 2012-2015 con Renán Barrera Concha a la cabeza.
En la actual disputa electoral por Mérida, por primera vez se presenta un gran número de aspirantes a encabezar su Ayuntamiento; sin embargo, las tendencias muestran una alta probabilidad de que la votación de los ciudadanos se dirija a favor de los tres principales contendientes: el alcalde con licencia Renán Barrera (PAN), quien va por un tercer periodo; el senador con licencia y diputado federal en varias ocasiones Jorge Carlos Ramírez Marín (PRI) y la senadora con licencia, la ex priista y ex pevemista Verónica Camino Farjat (Morena).
Además del gran derroche de recursos que se observa en las campañas de los abanderados del PAN y del PRI —lo que evidencia un firme respaldo del gran capital a estas candidaturas—, observamos que en el debate público que día a día sostienen los principales contrincantes aún no se aprecia una visión integral de su parte con respecto a los grandes problemas —antiguos y emergentes— que aún experimenta nuestra urbe y sus comisarías.
Por tanto, sería bueno que ellos plantearan con meridiana claridad cuál es el diagnóstico que tienen sobre la situación que guarda el municipio y cuáles son sus principales propuestas para atender con visión estratégica de largo aliento problemas tales como la movilidad social, la severa crisis ambiental que nos asfixia, el manejo de la basura, la creciente inseguridad, el empleo, la política cultural, la conectividad, la atención a sus comisarías con perspectiva incluyente, los problemas comunes de la zona metropolitana conurbada, entre otros rubros fundamentales.
En esta tesitura de análisis, cabe señalar que en la herencia que tenemos de los gobiernos panistas de Mérida aún perdura no sólo su burda sumisión a los intereses insaciables de la mafia inmobiliaria, con su cauda de siniestras complicidades y corrupciones; también es palpable la persistente división entre el norte y el sur-oriente de la ciudad en cuanto a su atención integral se refiere por parte de las autoridades municipales.
Por experiencia propia, pues vivo en este amplio sector desde hace cuarenta años, puedo afirmar que el sur-oriente luce desatendido e ignorado por el Ayuntamiento. Parques, jardines, fuentes, calles, avenidas, iluminación, muestran el gran abandono de que son objeto un trienio sí y el otro también, en claro contraste con la esmerada atención que se brinda al norte opulento y, en grado menor, al pujante poniente de nuestra urbe.
Otro caso más que palpable es el estado que guardan los grandes tramos del anillo periférico en cuanto a mantenimiento de su estructura, señalizaciones y áreas verdes, las cuales lucen enmontadas o secas y sin jardinería alguna.
Por lo demás, es un hecho plausible que el actual alcalde con licencia nunca ha estado de gira de trabajo en este vasto sector del sur-oriente para interactuar con sus habitantes y palpar de primera mano sus necesidades más sentidas.
Otro tema no atendido por las autoridades municipales panistas se refiere a los complejos problemas que experimentan las llamadas “zonas de traslape”. Como ejemplo pongo el caso de las colonias y asentamientos urbanos colindantes o pertenecientes al ejido de Kanasín, en los que persisten problemas de regularización de predios, calles en formación convertidos en basureros, falta de iluminación y de vigilancia, regulación del transporte, etc. Para atender esta compleja y explosiva situación, resulta fundamental la colaboración intermunicipal, misma que, al parecer, ha brillado por su ausencia por largos años.
Finalmente, cabe señalar que la disputa por Mérida también se expresa en las contiendas que sostienen los partidos políticos por los distritos locales ubicados en el municipio, así como en los distritos federales asentados en la capital. En este último caso, se aprecia una intensa disputa entre los principales candidatos: Oscar Brito Zapata (Morena), Pablo Gamboa Miner (PRI) y Rommel Pacheco Marrufo (PAN), para el caso del III Distrito (ahora en manos de Morena), así como Félix Novelo Coello (Morena), Gabriela Cejudo Valencia (PRI) y Cecilia Patrón Laviada (PAN), para el caso del IV Distrito.
Como puede colegirse, la batalla por Mérida es hoy una moneda en el aire y todo puede suceder el próximo 6 de junio, histórica cita en la que los 730 mil electores de la capital ejercerán de manera libre e informada su irrenunciable derecho al sufragio efectivo consagrado en nuestra Carta Magna. Veremos.— Mérida, Yucatán.
canek_1999@yahoo.com.mx
Doctor en Educación. Director de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán
