El destape de Vila
Por Marcelo Pérez Rodríguez (*)
No quise dejar en el tintero un tema que causó comentarios diversos en su momento y de importancia para la entidad: la mención del gobernador de nuestra entidad como posible presidenciable.
Hace aproximadamente un mes el líder nacional del PAN, Marko Cortés, habló bien del gobernador Maurio Vila y señaló que sería un buen prospecto para ese partido rumbo al 2024. Lo ungió como presidenciable.
El dirigente nacional expresó: “No tengo la menor duda de que es uno de los buenos proyectos que puede tener Acción Nacional”. Hizo énfasis de que es un buen gobernador y “está muy bien evaluado”.
Todo político aspira a gobernador de su entidad y, luego, a presidente del país. Y creemos que en el corazón de Vila está alojada la inquietud de poder llegar a la presidencia y contender en la lucha por ser tomado en cuenta, pero del querer y el destape a la candidatura hay mucho trecho por recorrer.
El gobernador, dentro del PAN o como político, carece de proyección nacional, no es un personaje reconocido en el país, como otros políticos de Acción Nacional, ni ha realizado un trabajo de excelencia a pesar de las evaluaciones.
El gobernante de nuestra entidad está bien posicionado en las evaluaciones a los mandatarios del país, pero no está de menos recordar que el exgobernador Rolando Zapata Bello también estaba bien evaluado y presumía de su trabajo bien calificado. Al final del sexenio surgieron diversas irregularidades que resquebrajaron las altas calificaciones: empresas fantasmas, funcionarios que desviaron millonarias cantidades, dependencias saqueadas y demás acciones corruptas.
Estas evaluaciones no son garantía sobre el buen desempeño y la honradez de un gobernador. En el camino las tentaciones son muchas y fuertes, que han doblegado a funcionarios y gobernantes. Hemos tenido dos administraciones consecutivas, una de cinco años y la otra de seis, que dañaron severamente la economía del estado.
Sin embargo, el combate contra la corrupción que anunció Mauricio Vila sigue solamente en el discurso. Se desconocen los avances sobre las investigaciones de esos gobiernos que saquearon el Isstey y demás dependencias, así como de las empresas fantasmas.
El caso del fiscal que salió envuelto en el escándalo lo cubrió el escudo del silencio. No hubo sanciones sobre la dualidad de un funcionario con una delicada responsabilidad, pues llevaba asuntos de su despacho para resolver como fiscal, amén de privilegios otorgados y complicidades.
Estos son puntos negativos que le restan a la evaluación de un gobernante. Sin embargo, tal vez el tabulador o la forma como se realizan estas evaluaciones no perciben estos actos que fortalecen la impunidad.
El gobernador ha dado muestras de que el perfil académico, la experiencia y la preparación profesional no son prioritarios para ocupar posiciones importantes en el sector educativo.
El mejor ejemplo lo dio al nombrar como secretario de Educación a Liborio Vidal, expriista y operador político del PAN en las pasadas elecciones intermedias. Lo sorprendente es que el titular solamente llegó a la preparatoria. Lo paradójico es que casi la totalidad del magisterio tiene como mínimo la licenciatura e incluso muchos la maestría y otros el doctorado.
Además, al llegar como titular, en algunas instituciones de nivel superior fueron quitados como directivos a personas con doctorado y se nombraron a directores sin el perfil académico requerido.
El gobernador Vila pierde la visión cuando da recompensas a los operadores políticos o amigos que ayudaron en campaña.
Falta mucho para los destapes presidenciales. El gobernador tiene un amplio camino por recorrer.— Mérida, Yucatán.
marpero53@yahoo.com.mx
Profesor
