Nos comentan que…
El caso de José Eduardo Ravelo Echevarría sigue dando de qué hablar. En este momento el que se ha convertido en protagonista de la historia es el licenciado Andrés Nieves, quien se presenta como abogado de Dora María Ravelo, madre de la víctima, y que, al parecer, sólo tendría el papel de asesor de la mujer, quien tiene un abogado especialista en la materia.
El protagonismo de Nieves Cervantes empezó desde el momento en que apoyó a la mujer para que presentara un féretro en Palacio de Gobierno, a fin de “hacerse escuchar” para encontrar justicia para su hijo fallecido. Sin embargo, esto no paró ahí, pues nos comentan que Nieves Cervantes, propietario de la funeraria donde fue velado el joven, tiene vínculos con la Fiscalía General del Estado, aparentemente más estrechos de lo que admite. En 2015 fungió como empleado de la dependencia, dentro del SEMEFO, de donde salió en circunstancias raras —algunos dicen que lo despidieron y otros que lo “orillaron” a renunciar.
Tras su paso por la Fiscalía, nos dicen, dejó “buenos amigos” en el lugar, que hoy día, en circunstancias que involucran fallecidos, aprovechan para ofrecer los servicios de su funeraria. Fue candidato por el Partido Encuentro Solidario por el distrito 1 local, que perdió por amplio margen. Se vio envuelto en polémica por ser el que supuestamente recibió una “llamada” donde se le ofrecía a la madre de la víctima dos millones y medio de pesos, situación que fue desmentida por la mujer.
Posicionamientos “incómodos”
La activista defensora de los derechos humanos de las mujeres Gina Villagómez Valdés ya empezó a sospechar que sus posicionamientos sobre equidad y género molestan a alguien porque dos de sus hijos fueron objeto de intimidación policiaca. A uno de ellos, según nos cuentan, lo detuvieron por manejar un auto de modelo reciente que por su aspecto difícilmente podría comprar.
Un amparo logró la liberación del joven. El otro hijo de la doctora fue seguido discretamente por policías estatales durante una hora, hasta que logró evadir a sus perseguidores.
Aún sin protocolo definid
Maestros y padres de familia han intensificado en redes sociales su postura contra un regreso a clases presenciales y la razón no es para menos.
A 15 días de que comiencen las clases, no hay protocolos sanitarios definidos para permitir el regreso, hay temor entre el sector magisterial por la información que trascendió en días recientes sobre la vacuna CanSino que no estaría entre las reconocidas por la Organización Mundial de la Salud y, por si fuera poco, en algunas escuelas los productos de limpieza entregados para la desinfección de los planteles distan de ser los ideales para una profunda sanitización.
Además, algunos docentes agregan más leña a la hoguera con el número, en aumento, de casos de niños contagiados por la enfermedad y la falta de vacunas para los menores de 12 años. Para quienes han inscrito a sus hijos en las primarias y secundarias de gobierno, los profesores sólo informan que las clases empezarían de forma virtual y “en algún momento entre octubre y noviembre” comenzaría el regreso presencial.
