Irresponsabilidad y exceso de confianza

Ómicron hace de las suyas y, lamentablemente, nosotros también. No aprendimos la lección del año pasado cuando, a pesar de las restricciones y el temor, salimos a las compras decembrinas y hubo reuniones con mucha gente, luego los contagios se multiplicaron.

Ahora, sin restricciones de horario y con semáforo verde, la gente se desbordó en plazas, centro de nuestra ciudad y centros comerciales en diciembre por las festividades de fin de año. Y a fines de diciembre se comenzó a sentir el alza de contagios, que se incrementa al avanzar el año.

Nos confiamos y sin medir las consecuencias llenamos los centros recreativos y comerciales, playas y demás sitios turísticos. No hubo cautela al estar inmersos en una pandemia, sino que ansiosos de salir, lo hicimos con toda la familia.

De aquellos 12, 15 e incluso 7 y 3 contagios a principios del mes pasado, cerramos el año con 112 el 31 de diciembre. Y de aquí en adelante el alza es considerable.

En este inicio de año se comienza a vivir el exceso de confianza y la irresponsabilidad de muchos. Los tres dígitos del último día del año se mantienen en estos primeros días de 2022 e incluso el 6 de enero rebasamos los doscientos, con 235 contagios.

En los diversos medios de comunicación se insistió en continuar las medidas sanitarias, no aglomerarse en centros comerciales, ni reunirse con muchas personas. Pero muchos hicieron caso omiso de las recomendaciones y salieron de compras con la familia sin pensar que hay, además, una cepa del Covid más contagiosa.

El año pasado se insistió en las celebraciones únicamente con la familia nuclear, recomendación que fue acatada por muchos, pero no faltó quien hiciera reuniones amplias e incluso masivas. Pero ahora, sin restricciones, la gente salió a comprar y abarrotó tiendas y centros turísticos.

El número de fallecidos por Omicron muestra la baja peligrosidad, pero no hay que olvidar que si existe determinada enfermedad o dolencia crónica del contagiado, entonces la situación se puede complicar.

Es necesario continuar con las medidas sanitarias y evitar las salidas innecesarias. No es momento oportuno de salir a pasear con toda la familia a las plazas, tiendas departamentales y a “turistear” a las playas.

Ómicron no se detendrá, si nosotros no lo hacemos. Si nos movemos, nos aglomeramos, vamos a fiestas o las organizamos con decenas de personas, entonces le serviremos a esta nueva cepa de transporte para desplazarse por la entidad y fuera del estado.

Los hospitales se están saturando por consultas y en los centros de pruebas de Covid; afortunadamente no se han incrementado las hospitalizaciones. Pero, lamentablemente, en el servicio médico se han incrementado los contagios, de cero a fin de año, suman más de 60 en este nuevo año en nuestro estado.

Las vacunas son importantes para hacerle frente al contagio, pero esto no quiere decir que nos dé inmunidad.

La pandemia no terminará pronto, ni sabemos con exactitud cómo actuarán las variantes del Covid, si surgen otras más.

El ataque de Ómicron está a la vista, no se detiene y es contagioso en demasía, pero hay que ser cautelosos.

Es necesario continuar con nuestra vida familiar, laboral y recreativa dentro de los límites que nos marquen las medidas y restricciones sanitarias ante la realidad de una pandemia.

No podemos confiarnos, menos actuar con irresponsabilidad, pues podemos lamentarlo después. Juntos y con responsabilidad podemos doblegar a Ómicron y demás cepas.— Mérida, Yucatán.

marpero53@yahoo.com.mx

Profesor

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