Las apuestas empiezan como un juego que da la posibilidad de divertirse un rato, y sentir la emoción y la adrenalina de ganar.
Pero no para todos es un simple juego, algunos terminan enganchados sin poder parar, con la necesidad urgente de seguir apostando hasta que ya no pueden controlarlo.
La ludopatía fue reconocida como un trastorno por la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) en 1980, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la incluyó en su Clasificación Internacional de Enfermedades en el año 1992. Ambas instituciones consideran el juego patológico como un trastorno del control de los impulsos, ya que la persona que padece este trastorno se va haciendo progresivamente incapaz de controlar el impulso de jugar.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (D.S.M.V publicado en 2013), para poder diagnosticar a una persona con trastorno de ludopatía, además de una conducta de juego problemática persistente y recurrente, la persona debe cumplir al menos con cuatro de los problemas presentados a continuación, dentro de un período de 12 meses:
1.—Necesidad de jugar y de conseguir más dinero para seguir apostando.
2.—Irritación o nerviosismo cuando intenta reducir o dejar el juego.
3.—Esfuerzos repetidos sin éxito para cortar, reducir o abandonar el juego.
4.—Mente ocupada en las apuestas. Se revive en la imaginación experiencias anteriores de juego, planificando y pensando en futuras jugadas, o en formas de obtener dinero para seguir jugando.
5.—Apuesta cuando se siente deprimido, culpable o ansioso.
6.—Después de perder, juega para ganar intentar recuperar sus pérdidas.
7.—Miente para ocultar el grado de implicación en el juego.
8.—Afectaciones en varias áreas debido al juego, como el trabajo, educación y relaciones.
9.—Dependencia de otras personas para obtener dinero para gastos que se han agotado debido al juego.
Adicciones como el alcoholismo y la drogadicción son problemas visibles en los que podemos observar una evolución. La ludopatía es un trastorno silencioso y difícil de identificar, por lo general, el problema solo es visible cuando ya es muy grave. En muchas ocasiones, quienes padecen este trastorno tienen que tocar fondo para aceptar que tienen un problema.
En la ludopatía las finanzas son una de las afectaciones más visibles. Quienes padecen este trastorno, suelen tener problemas financieros. Destinan al juego el dinero que les debería servir para pagar otras cosas y se endeudan recurrentemente para seguir jugando. Ante la urgencia de conseguir más dinero pueden llegar a incurrir en delitos como robos o fraudes.
Para la ludopatía no hay edad, algunos empiezan desde niños por ejemplo con las máquinas tragamonedas, hay jóvenes, adultos y también muchos adultos mayores.
Cuando me pidieron escribir un artículo sobre el tema, confieso que no dimensionaba el tamaño del problema. Después de visitar un casino para ver a las personas apostando, y de acudir a una reunión de Jugadores Anónimos, quedé sobrecogida por lo que vi y lo que escuché.
¡Cuánto sufrimiento silencioso viven las personas con este trastorno! ¡Cuánto daño hace a las familias!
Lo peor es que en México no hay estadística oficial sobre este problema, tampoco es abordado como un problema de salud pública. En las próximas entregas les platicaré sobre mi visita a un casino, y la reunión a la que acudí de Jugadores Anónimos. Hay que hablar sobre este problema, visibilizarlo, porque como sociedad nos afecta a todos.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
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Profesora Universidad Anáhuac y Consultora Financiera
