Fernando Ojeda Llanes (*)
Es indudable que la situación macroeconómica del momento aterriza en crear un entorno complicado para las empresas. El alto costo del dinero restringe el financiamiento para el desarrollo de nuevos proyectos y otros elementos de las variables económicas afectan las operaciones.
La inflación continúa afectando los bolsillos de los consumidores, que son más selectivos en sus erogaciones, sobre todo aquellos con ingresos fijos. Aunque los datos oficiales marquen una disminución de las cifras inflacionarias, en la realidad los precios continúan altos, aunque la demanda no disminuye, los compradores reciben menos cantidad de productos con el mismo dinero del año pasado.
Independientemente del porcentaje de inflación publicada, es importante que las empresas determinen su propio promedio de inflación, ya que las materias primas adquiridas y productos terminados tienen precios diferentes, ya sea del mercado nacional o del internacional.
Las empresas sufren por el cambio de los mercados y tienen que diseñar nuevas estrategias de comercialización en el corto plazo, a veces de inmediato.
En estos momentos, el principal escollo que tienen las empresas es la rotación del personal operativo: vendedores, almacenistas, dependientes despacho, obreros y otros.
Con objeto de evitar tanta rotación se han realizado incrementos de salarios a todos los niveles, las empresas que trabajan con la aplicación de tabuladores han tenido que modificar la escala de niveles.
He mencionado en escritos anteriores la importancia de formular presupuestos tanto de operación como financieros en forma anual pero descritos por meses en columnas respectivas. Esta es una herramienta valiosa para darle seguimiento a los objetivos determinados en la petición de los accionistas al consejo de administración.
Desde luego que un control presupuestal efectivo se basa en obtener los estados financieros básicos: Estado de resultados, balance general, flujo de efectivo, estado de variaciones del capital contable, la oportunidad de su formulación es básica para la obtención de los datos de la realidad de las operaciones del negocio.
Los sistemas de información electrónica permiten obtener los datos financieros en tiempo real, pero adicionalmente a esto se hace necesario el tener indicadores de eficiencia para un seguimiento más efectivo de lo que sucede en la empresa.
Al rebasar sus presupuestos de operación, las empresas se ven afectadas en sus márgenes, su utilidad operativa EBIT disminuye y su razón financiera en relación con las ventas se ve afectada a la baja.
En administración financiera para obtener márgenes de utilidad adecuados se parte de la utilidad bruta, que es la diferencia entre las ventas netas y el costo de los productos vendidos. El margen bruto es el resultado de dividir el costo de lo vendido entre las ventas netas.
La dirección da seguimiento a este margen bruto que debe ser suficiente para cubrir gastos de operación para obtener la EBIT necesaria, el costo integral de financiamiento y los impuestos para dejar un buen remanente de utilidad neta para los accionistas.
Si la empresa ha logrado mantener buenos precios de venta y comprado los productos o materia prima a precios adecuados, entonces ha obtenido un buen margen bruto, el mantenerlo o mejorarlo es un evento difícil en estos momentos, pero no imposible. Desde luego la técnica contable considera también los costos unitarios de las existencias en inventario.
Así como se da seguimiento al margen bruto, el que sigue en importancia es el margen de operación que se obtiene dividiendo la utilidad de operación EBIT entre las ventas netas.
Obteniendo un buen margen bruto, si se incrementan los gastos operativos traerá como consecuencia una disminución en el margen de operación y esto está sucediendo por los incrementos de sueldos y salarios en que automáticamente hacen crecer a las prestaciones sociales: seguro social, Infonavit y otros.
A efecto de cuidar que estas alzas no afecten, es necesario compensar estas erogaciones con otro tipo de gastos de operación presupuestados: viáticos, combustibles, publicidad y otros, para tal caso se requiere de un estricto control presupuestal por parte de la Dirección de finanzas.
Todo lo anterior, sobre todo la obtención de información fidedigna se basa en tener funcionando en forma eficiente el control interno, mismo que debe ser evaluado en forma continua para garantizar la correcta aplicación de los procedimientos.
Quizá nuestra empresa debido al problema inflacionario y a la competencia no pueda incrementar precios de venta para mejorar el margen bruto, pero es necesario darle seguimiento con un buen trabajo de investigación del departamento de mercadotecnia.— Mérida, Yucatán.
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas
