La macroanticipación a los tiempos electorales de cara a la sucesión presidencial se está acercando rápidamente a una situación límite. El río caudaloso de propaganda proselitista, cada vez menos disimulada, está a punto de salirse de madre, si no es que se salió ya.

Los anteprecandidatos de Morena han estado caminando en el filo de la navaja y han incurrido en actos que se apartan de los límites fijados por las autoridades electorales, las cuales están siendo puestas en el trance de ordenar la suspensión del proceso interno, o parte de él, porque la equidad en la contienda debe mantenerse o recuperarse. Y, claro, lo mismo tendría que hacerse con el frente opositor, cuyos aspirantes también han tenido expresiones proselitistas no autorizadas.

Hasta ahora el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación han actuado con mesura, sabedores de que la macroanticipación no está prevista en la normatividad comicial y, en rigor, no encuadra en los supuestos existentes de violación.

No obstante, es claro que INE y TEPJF no pueden quedarse con los brazos cruzados ante lo que ahora es desorden y luego puede alcanzar niveles caóticos.

De hecho, aunque no fue aprobada, la suspensión del proceso del Frente Amplio por México fue planteada este miércoles 19 por la magistrada Janine Otálora, quien anteriormente había propuesto lo mismo para el proceso de Morena.

El INE no merece la adjetivación de debilidad, pues está haciendo lo que le corresponde: emitir medidas cautelares para tratar de encauzar el proceder desordenado de los aspirantes, pero imponer sanciones es competencia del TEPJF.

Hay que apuntar, con todo, el error —¿deliberado?— que cometió la Comisión de Quejas al no prescribir que los actos vinculados a los recorridos deben realizarse —necesariamente y no “preferentemente”— en inmuebles partidarios y no en la plaza pública.

Para colmo, en una actitud que riñe con su condición de Jefe del Estado mexicano, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha emitido opiniones en materia comicial, lo cual no les está permitido a los funcionarios públicos.

La Comisión de Quejas del INE, con toda razón y en ejercicio de sus atribuciones, le ordenó cesar tales comentarios, en particular en contra de la principal anteprecandidata de la oposición, de quien es su principal denostador.

Sin embargo, desde otro ángulo, AMLO ha sido también el principal propagandista de Xóchitl Gálvez Ruiz, a quien desde las mañaneras le ha dado proyección nacional. Los ataques presidenciales no sólo motivan apoyo de los opositores a la atacada, sino también respaldo de franjas de la población que no militan en partidos, pero sienten simpatías con la parte débil de un litigio, aunque esta parte posea, supuestamente, patrocinio de personajes económicamente poderosos.

Comoquiera, después del infortunado episodio de la notificación fallida, que debería avergonzar a la Consejería Jurídica de Presidencia, AMLO dijo que acataría, “bajo protesta”, las restricciones fijadas por el INE. Que así sea.

La soledad de Janine Madeline. En la Sala Superior del TEPJF, la magistrada Janine Madeline Otálora Malassis propuso este miércoles invalidar la convocatoria del Frente Amplio, en congruencia con su posición de semanas atrás, cuando planteó desautorizar el proceso interno morenista. Emitió entonces voto particular porque los demás magistrados no la secundaron.

Y lo mismo ocurrió este miércoles: su propuesta no fue aprobada, si bien el TEPJF ordenará al INE la elaboración de lineamientos para los procesos en desarrollo.

La magistrada considera que ambos procesos, el de Morena y el del Frente, son estrategias que buscan defraudar a la ley para la realización de precampañas disfrazadas, cuya finalidad es elegir a la persona que contenderá como candidata a la Presidencia de la República.

“La consecuencia de este proceso paralegal diseñado para eludir el cumplimiento de la ley producirá que su resultado será todo menos transparente y verificable”, expresó el 11 de julio en su voto particular. Se sabe que la magistrada tiene listos otros dos proyectos de sentencia que también plantean la suspensión de los procesos en curso.

¿Continuará la magistrada Otálora en la soledad en su postura si los anteprecandidatos ignoran los límites y lineamientos del INE y siguen actuando como si estuvieran ya en la todavía muy lejana campaña formal por la Presidencia?

Tomen nota quienes deban.— Ciudad de México.

@EduardoRHuchim

Periodista

 

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