Fernando Ojeda Llanes (*)

He platicado sobre los emprendedores y la formación de una empresa, sea o no familiar, y los momentos que se viven durante el tiempo de su desarrollo, así como la denominada ápoca heroica en donde los recursos monetarios no son suficientes y se tienen que resolver problemas para poder pagar la nómina, los impuestos y otra serie de gastos fijos.

Se vivió una época de sobrevivencia cuando se sufrió la pandemia, muchos negocios se quedaron en el camino y otros siguieron adelante.

Las operaciones de los negocios son continuas, se adquieren mercancías, se venden, se cobra a clientes, se administra, se controlan los márgenes, se implementa y da seguimiento al control interno.

Por cada tipo de actividad se utiliza sistemáticamente el proceso administrativo: planear, organizar, dirigir y controlar y en cada etapa se toman decisiones, algunas resultan buenas y otras malas.

Todo el tiempo se toman decisiones para llegar a los objetivos planeados, pero hay momentos vacíos que generan cuellos de botella, momentos que paralizan determinada acción por no tomarse una decisión.

Se dice que la peor decisión es la que no se toma y esto es razonablemente cierto, toda decisión tiene que ver con un camino y se relaciona con el tiempo. Un ejemplo clásico de tomar una decisión que pudo parecer buena, con resultado indescifrable porque juega el tiempo y la incertidumbre lo realizaron varias empresas, ha sido precisamente la compra de dólares: cuando se encontraba en 19 pesos y al alza, compraron cantidades relevantes, tanto en billetes como en instrumentos financieros a futuro, pensando que el precio subiría, resulta que el precio de compra en vez de subir ha bajado hasta niveles de 16 pesos y las empresas tienen pérdidas cambiarias, pero el tiempo juega para tomar nueva decisión, si son instrumentos a futuro con vencimiento hay que comprarlos caros al precio comprometido de 19 pesos, ¿si se tienen en efectivo, se deben seguir comprando a 16 pesos? o se ponen en circulación los comprados a 19 pesos, en realidad son los mismos billetes y su valor nominal impreso no ha cambiado, ¿qué decisión tomar?, parece obvia y sencilla, pero la incertidumbre alarga el tiempo de decidir.

Para tomar decisiones, se debe disminuir el tiempo de tomarlas porque es indudable que está deteniendo el proceso administrativo de alguna actividad, por ejemplo: si los márgenes brutos están bajos, ¿se debe aumentar el precio de los productos o de alguno de éstos? Para disminuir el riesgo de tomar una decisión equivocada, se requiere información, en este caso, en forma enunciativa se debe estudiar a la competencia, el mercado, la demanda, el servicio, la productividad; sin la información adecuada si se aumentan precios puede ser una equivocación que podría redundar en pérdida de mercado, si no se hace y el precio es el elemento que juega en contra y no se aumenta, se pierde dinero o se disminuye la ganancia.

Otro ejemplo es si se incrementan o no los salarios, el tiempo juega, la decisión es importante porque podría entrar la empresa al círculo vicioso de la rotación de personal, otra vez juega papel preponderante tener información: sueldos en el mercado, la competencia, cuánto afecta en las finanzas, cuál es el beneficio.

En la toma de decisiones siempre habrá un responsable de tomarla, se puede delegar a otras personas el tomarlas, pero nunca se debe delegar la responsabilidad, por eso es importante en una organización determinar quién es el responsable, mismo que debe conocer los resultados de tomarla, saber que el tiempo juega papel importante y si hay incertidumbre, reducirla.

Ninguna decisión está exenta de riesgo y es precisamente la incertidumbre la que lleva a realizar o no determinado acto, al transcurrir el tiempo al ver los resultados, se obtendrá la respuesta sobre si la decisión tomada fue o no la adecuada.

En estos momentos de la economía se tiene que tomar decisiones continuas sobre los precios, salarios, moneda extranjera, tasas de interés, inventario; he mencionado los que son más socorridos por la actual situación, pero no olvidar que todo acto requiere decisión y es necesario tomar en cuenta el factor tiempo y desde luego como he mencionado: tener a la mano la información respectiva, ayudará a disminuir el riesgo de tomar la no adecuada.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas

 

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