El contexto académico de los Libros de Texto Gratuito (LTG), herramientas didácticas que han “incendiado” el panorama social y educativo en todo el país, es la Nueva Escuela Mexicana (NEM), la propuesta educativa del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Al darse a conocer la familia de libros que servirá de apoyo al curso escolar 2023-2024, se desató una feroz campaña en contra de esos materiales de estudio.
En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos está garantizada la libertad de expresión, por ello todo ciudadano podría criticar con fundamento las obras del gobierno, como los libros que utilizarán los niños, niñas y adolescentes, de educación preescolar, primaria y secundaria.
Los ataques furibundos contra los LTG provienen de personas simpatizantes de la corriente política opuesta a las corrientes progresistas. Es interesante observar que las personas que critican arduamente los contenidos de los LTG son políticos, intelectuales de medios de comunicación escritos y electrónicos, opositores al gobierno de la 4T.
La guerra atroz desatada contra los LTG se enmarca en la coyuntura política de la elección presidencial de 2 de junio de 2024. Lo criticable es que los intelectuales orgánicos y los analistas de los medios de comunicación: radio, prensa y televisión, opositores al régimen actual están utilizando un “poder” que atenta en contra de los derechos de las niñas, niños y jóvenes mexicanos a recibir una educación de calidad y los conocimientos básicos para una formación que los capacite para enfrentarse a los retos de la vida.
Los críticos acérrimos de los LTG falsean algunos datos cuando aseveran que algunos de los contenidos de los LTG son un peligro para la niñez mexicana, porque atentan contra la moral y contienen las semillas del comunismo.
En la campaña desatada para combatir los LTG se nota un juego perverso de intereses económicos, políticos e ideológicos, porque en la edición de los libros de secundaria los socios de la poderosa Cámara Nacional de la Industria Editorial dejaron de obtener grandes ganancias. En la edición de los LTG la responsabilidad recayó en la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, fundada el 12 de febrero de 1959, en el gobierno de Adolfo López Mateos, (1958-1964).
Por ello no resulta gratuito que en los ataques a los LTG participen reconocidos políticos de la oposición, intelectuales y empresarios, como el exsubsecretario de Educación Básica y exlíder del Movimiento Estudiantil de 1968, Gilberto Guevara Niebla, quien junto con el prominente empresario Claudio X. González “advirtieron que se propone un cambio radical en la práctica de la enseñanza y la forma de educar” (“La Jornada”, 09-08-2023).
El investigador emérito de la UNAM Ángel Díaz Barriga se refirió al reconocimiento que hace la NEM en la autonomía profesional y pedagógica del docente, que le da libertad a diseñar estrategias didácticas acordes con la realidad de sus alumnos, con las cuales se afrontan los problemas reales de los estudiantes.
La construcción de estrategias didácticas constituye una parte sustancial de la NEM; en su construcción se propone una metodología de enseñanza que rompe con el estudio memorístico de “lecciones”, así como tratar cuestiones ajenas a las comunidades donde conviven los educandos.
La NEM propone campos problemáticos, que son los espacios donde se diseñan las estrategias didácticas y se utilizan elementos del lenguaje y las matemáticas. La NEM privilegia el humanismo, la solidaridad y la honestidad.
En Yucatán, donde también ha causado revuelo el asunto de los LTG, el gobernador Mauricio Vila Dosal, ha enfatizado “que la decisión del uso de los polémicos libros de texto gratuitos de educación básica para el próximo curso escolar será de la comisión formada por funcionarios de la Segey, padres de familia, maestros y sindicatos magisteriales.
En las declaraciones de Vila Dosal, me llamó la atención cuando afirmó que “en Yucatán están comprometidos con ofrecer una educación de calidad y no permitirá que la política y los intereses ajenos a la educación se metan en ese tema”. (Diario de Yucatán 09-08-2023).
Tiene razón el mandatario estatal, primero están los derechos de los niños, y los materiales de estudio son perfectibles. Si el caso lo amerita, podrían editarse libros de apoyo.
Lo que es lamentable son las declaraciones de un exsecretario de Educación estatal, quien no pudo ocultar sus intereses partidistas y politiqueros al señalar: “El gobierno actual tiene una visión de la educación muy distinta a lo que tuvieron los gobiernos anteriores”.
Es obvio, el programa educativo del gobierno actual difiere diametralmente al proyecto neoliberal y mercantilista de los gobiernos del PRI.
El trabajo de la comisión estatal no será fácil, es de esperarse que, en sus estudios, análisis y reflexiones sobre los LTG, sus miembros procedan con prudencia, sean reflexivos, fundamentados y razonados. Cabe preguntar: ¿Son un peligro los Libros de Texto Gratuitos?— Mérida, Yucatán.
chilambalam945@hotmail.com
Maestro de la Universidad Pedagógica de Mérida
