El Estado de Yucatán cuenta con 13 municipios costeros que dan al Golfo de México y durante la última década esta zona ha tenido un desarrollo constructivo de gran magnitud, entre: casas, unidades residenciales y edificios de varios pisos, principalmente en la franja de va desde Chuburná Puerto hasta Telchac Puerto y sigue creciendo hacia los puertos aledaños, lo cual ha revaluado el ya de por sí alto costo de terrenos de la zona.
Este auge en gran medida se debe a la estabilidad y tranquilidad que se percibe en el Estado en general y la ciudad de Mérida en particula,r lo que la ha convertido en lugar elegido por nacionales y extranjeros para vivir o pasar largas vacaciones.
Viéndolo desde un enfoque comercial y de desarrollo, todo va bien hasta aquí, pero se presenta un problema, la sustentabilidad hídrica, lo cual significa, cómo abastecer de agua de buena calidad a todo este crecimiento y luego cómo sanear y disponer las aguas de deshecho.
Agua sí hay, ya que la costa es la zona de drenaje del agua dulce del acuífero peninsular, esto sucede de manera subterránea o aflora mediante ojos de agua; en la franja costera el lente de agua dulce es pequeño en láminas variables de unos cuantos centímetros y luego sigue agua salobre, como resultado de la presión que el agua de mar ejerce sobre el acuífero costero.
Esta es la razón por la cual los puertos del Estado tienen sus zonas de captación para abastecer sus sistemas de agua potable tierra adentro; como ejemplo, el sistema del puerto de Progreso en un principio en los años 60 era abastecido por la Planta Potabilizadora Mérida I, que se encuentra en la comisaría meridana de Molas, localizada al sur de la ciudad, y mediante una línea de conducción y cárcamos de rebombeo llegaba hasta Progreso, que almacenaba el agua recibida en un tanque elevado hoy inexistente.
En la actualidad el puerto se abastece mediante una batería de pozos localizados en la comisaría de Temozón Norte, mediante una línea de 18 pulgadas de diámetro que corre unos 25 km de longitud paralelo a la carretera Mérida-Progreso.
En forma similar y mediante zonas de captación ubicadas tierra adentro se abastecen los puertos yucatecos y prácticamente todos están rebasados en su capacidad de dotar de agua los nuevos desarrollos, en primera instancia por la cantidad de fugas que tienen en su conducción como dentro de las poblaciones, de tal magnitud que el porcentaje de eficiencia en el mejor de los casos fluctúa en 20%, esto es que del 100% del agua que captan solo llega y facturan el 20%, lo demás lo pierden.
Por tal razón, los sistemas existentes no tienen capacidad para abastecer los nuevos desarrollos.
Para que se pueda disfrutar cabalmente de los grandes atractivos que ofrece la costa yucateca y ser ejemplo en México y América Latina, por decir lo menos, tiene que haber sustentabilidad entre el agua de consumo y el saneamiento de las aguas residuales. Van de la mano no puede haber uno sin la existencia del otro, la contaminación del acuífero es una realidad y ya se nota incluso en la ciénega y el mar con la disminución del oxígeno disuelto y la existencia de coliformes fecales, ambos impactos causados por aguas residuales domésticas e industriales; en consecuencia, los peces se alejan mar adentro al no tener oxígeno suficiente para respirar, es un encadenamiento de causas-impactos-consecuencias.
Otros dos factores que ayudan en la Sustentabilidad Hídrica son ecológicos, en referencia a manglares y dunas costera, los primeros son ecosistemas híbridos que crecen entre el mundo terrestre y el marino, sus raíces se entrelazan y extienden por debajo y encima del suelo; intervienen en la conservación de la calidad del agua subterránea, filtran y almacenan el agua de la lluvia y protegen el suelo de la erosión.
En cuanto a las dunas costeras, filtran el agua de desecho antes de llegar al mar y son la gran barrera de protección contra ciclones, huracanes y de la erosión de la línea de playa que tanto está impactando la costa. Manglares y dunas, además de mejorar el paisaje, son soluciones relativamente económicas y se deben reforestar y preservar sí o sí; esto es impostergable.
Tres caminos
1) Fingir que no pasa nada, que todo va bien y seguir construyendo residencias y edificaciones de alta gama, de primer mundo, pero el agua en su captación y disposición final de tercer mundo.
2) Dar la solución acostumbrada, es decir construir una nueva zona de captación tierra adentro para abastecer toda la franja costera; esto requiere estudios de densidad poblacional para dimensionar el tamaño de la infraestructura y llevar el agua de captación a potabilización y abastecimiento.
Pero ahora habrá que ser muy cuidadosos en su construcción, monitoreo con alta tecnología y darle mantenimiento constante para preservarlos y que tengan capacidad de abastecer los desarrollos futuros.
En paralelo, es imprescindible hacer estudios para sanear las aguas residuales y dejar de contaminar subsuelo y océano.
3) Estudiar el acuífero cercano a la costa, elegir la mejor opción en captación y construir plantas de ósmosis inversa para eliminar cloruros y coliformes fecales del agua y ahora sí servir las aguas a los desarrollos que ahora serán de primer mundo, no solo de vista sino, de hecho.
Esta opción, aunque cara, ahorra en la conducción de la captación tierra adentro hasta la costa.
En cuanto a las aguas residuales habrá que realizar estudios en consecuencia para optar por la mejor opción.
Diagnóstico.
El acuífero que subyace la ciudad de Mérida está contaminado y ya se observa su influencia kilómetros adelante en dirección norte con la existencia de coliformes fecales en los pozos monitoreados.
Pronóstico.
De no actuar ahora; en un plazo no mayor de 10 años, entre los efectos del cambio climático y la contaminación del agua subterránea que ya afecta el mar, solo quedará el recuerdo de la belleza del litoral yucateco y tristes historias para contar a hijos y nietos de cómo se disfrutaba el mar sin la contaminación.
Con el encadenamiento y la colaboración de autoridades municipales, estatales y federales, desarrolladores y población en general esto es un sueño posible, La Conagua, la OMS y el Banco Mundial tienen programas frecuentes para abastecimiento y saneamiento del agua, es un objetivo permanente de la ONU a escala mundial. No solo parezcamos de 1er Mundo, seamos ejemplo para hoy y el futuro.— Mérida, Yucatán.
jorgelopezglez@hotmail.com
Ingeniero, Consultor en Hidráulica e Hidrología, Catedrático de la Universidad Marista de Mérida.
