Los casos de dengue avanzan con rapidez en la entidad y representan ya un peligro latente para los yucatecos por el número considerable de enfermos, hombres, mujeres y menores, tanto del dengue clásico como el que representa mayor peligro.
Sin embargo, en contraste, las autoridades municipales, principalmente las de Mérida, van lentas sin programar a las brigadas para la prevención del dengue, menos para la fumigación.
Los ciudadanos se enfrentan a diario con el ejército de mosquitos que atacan sin clemencia y entre estos alados está el Aedes aegipty, el transmisor del dengue.
Mientras las autoridades despiertan de su letargo es importante que las familias actúen y revisen los patios, terrazas y otros espacios en donde pudieran encontrarse recipientes con agua o lugares con este líquido estancado para evitar la proliferación de los mosquitos.
Es cierto, además de las autoridades es obligación de los ciudadanos participar y evitar los cacharros abandonados con agua en las casas, pero no pueden los munícipes, ni las autoridades de Salud dormirse en sus laureles y no actuar con rapidez, más cuando el dengue está a la alza, pues los mosquitos no están pasivos.
Hasta la semana epidemiológica número 34, del 20 al 26 de agosto, se registraron 2, 636 casos de dengue, pero días después, ya en septiembre, rebasamos los tres mil. Ya somos segundo lugar en casos de dengue clásico y primer lugar en dengue con signos de alarma, de peligro, a nivel nacional.
No es la primera vez que las autoridades van lentas en el combate de los mosquitos a pesar de la aparición del dengue. Siempre, los ciudadanos se molestan por ese retraso y piden o exigen prontitud en la fumigación.
En algunos municipios las autoridades están actuando con rapidez, sea por iniciativa propia o por las peticiones de los ciudadanos. Como ejemplo están Umán, Tizimín, Tekantó, que están en acciones de prevención, acudiendo a los hogares para revisar los patios y orientar a las familias para evitar la proliferación de los mosquitos y fumigando, incluyendo los planteles escolares.
Es importante fumigar las escuelas porque los niños están más expuestos en esos lugares, al salir al recreo o estar en los anexos, incluso en las mismas aulas. Pero hay que actuar, pues los estudiantes de la entidad y de Mérida estarían enfrentándose a los mosquitos, con el riesgo de recibir picaduras del transmisor del dengue.
En el puerto de Progreso el ausentismo escolar ya es notorio en los diferentes niveles escolares por el dengue, además que hay menores y adultos con gripe y Covid. Esto se agravaría si se da una mezcla de estos males en las personas.
¿Qué pasa en Mérida? Hay pasividad de las autoridades, mientras los mosquitos avanzan. No se ve la atención inmediata ante este problema, ni en las colonias, fraccionamientos, barrios y comisarías.
Hay que encender las alertas ante el número de casos, incluso las dos defunciones, cuando menos las registradas por dengue, incluyendo a un menor. Y esto debe preocupar a las autoridades para actuar de inmediato.
Las familias hacen lo suyo, al arreglar patios y evitar el estancamientos de agua en recipientes que puedan ayudar a la proliferación de estos insectos, ahora le corresponde a las autoridades de los municipios actuar para hacer su responsabilidad ante la sociedad.
Aquí en Mérida, ¿acaso no hay dinero para enviar las brigadas de prevención casa por casa y la fumigación en las colonias, fraccionamientos y comisarías?
Precampañas
Se derrocha mucho dinero para las precampañas políticas, pero en situaciones de emergencia, como el dengue a la alza, se escatiman los recursos.
Hay municipios que están actuando con rapidez para prevenir y combatir a los mosquitos. Hay que seguir este ejemplo. No olvidemos que el dengue lo trasmite el mosquito Aedes aegipty, no es por contagio de persona a persona. Esto para evitar los rechazos y discriminaciones cuando se ve a algún familiar, amigo o vecino enfermo.
Los mosquitos no descansan, vuelan y atacan con rapidez. Las autoridades de Mérida y otros municipios deben actuar así, con rapidez, porque entendemos que no vuelan y deben descansar, para atender el problema del dengue que se agudiza.
Ojalá pronto sintamos en las colonias, fraccionamientos, barrios y comisarías de Mérida ese olor característico que se desprende cuando pasan las brigadas a fumigar. Y no esperen las autoridades a que los mosquitos aumenten y ataquen despiadadamente e incrementen los enfermos y las defunciones.
Los yucatecos, incluyendo a los meridanos, gritan S.O.S. ante el ataque de los mosquitos y el incremento de casos de dengue. Esperemos que las autoridades escuchen el mensaje. Ya no más mosquitos, ni enfermos de dengue.— Mérida, Yucatán
marpero53@yahoo.com.mx
Profesor
