En los últimos años hemos visto cambios significativos en el mercado del turismo por diferentes factores, esos comportamientos se reflejan en la conducta del viajero, teniendo como prioridad el valor que le dan a la infraestructura, seguridad, los servicios de salud y los nuevos atractivos, amigables al medio ambiente.
Tenemos que estar consientes que con las nuevas tecnologías, el visitante está muy bien informado las 24 horas de los siete días.
2022 y 2023 se ha sumado la disminución de pasajeros a nivel mundial en la temporada de verano, en Europa 10%, en Asia y América Latina en un 15%, prueba de ello, de acuerdo con el CNET (Consejo Nacional Empresarial Turístico de Quintana Roo), en los últimos meses han tenido pérdidas por más de 300 millones de dólares a causa de que los visitantes están eligiendo otros mercados internacionales.
En Yucatán reportan importante caída de hospedaje en verano en los diferentes municipios del estado, incluso en la capital, no se puede seguir maquillando con cifras una realidad palpable que está a la vista de todos.
En México le atribuyen la caída de los visitantes por el fortalecimiento del peso, dejando como grandes perdedores a la industria petrolífera, remesas, exportación y el turismo: cuatro pilares de la economía nacional como detonante principal.
Tenemos que incluir en esta caída la poca promoción asertiva del sector a nivel internacional, al no contar con expertos en el tema, del mismo modo a nivel local en comparación con otros países y estados que nos han rebasado en el ranking de viajes.
El factor que no se ha tomado en cuenta y es toda una realidad actualmente es que el planeta se está calentando, acrecentando las temperaturas a nivel mundial, experimentando grandes olas de calor sofocante de hasta 50 grados en varias partes del globo que aumentan cada año. Será más común escuchar las muertes por golpe de calor.
Patrones
De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. ( NOAA), desde 1952 la duración del verano ha aumentado de 78 a 95 días, en cambio la primavera se ha reducido de 124 a 115 días teniendo un gran impacto en la biodiversidad. Afectando los ciclos migratorios de determinadas aves y especies animales, de la misma forma disminuye el ciclo de disponibilidad de los alimentos en su etapa de reproducción.
El calor extremo no solo afecta, sino está transformando al mundo, al seguir aumentando la temperatura y alertas de calor a nivel global, comenzaremos a ver cambios de conducta y patrones de los viajeros, ocasionando que dentro de poco se pondrán de moda países cuyos climas estarán más agradables en verano, aumentarán los viajes en temporadas de primavera y otoño.
El destino sol y mar ya no será el rey del verano, se transformará y su mejor temporada será en primavera, otoño cuándo el clima esté más agradable invirtiendo sus estaciones de esta manera seguirán vigentes en el mercado de viajes.
El reto es aprender del pasado y mirar hacia el futuro, trabajar con el cambio climático y entender los patrones de los viajeros para abrir y apostar por nuevos mercados, con nuevas herramientas, innovar productos y servicios para atenderla demanda a corto y mediano plazo.—Mérida, Yucatán
Consultora y Analista de Turismo, ex presidenta de la Asociación Mexicana de la Industria Turística (AMIT) Yucatán
Es importante ofertar en otras temporadas para atraer a los visitantes, apostar por él turismo sostenible sí o sí, que se caracteriza por convivir con el medio ambiente generando un mínimo impacto respetando el ecosistema, la cultura, generación de empleos y el desarrollo económico del lugar.
Adecuar sus instalaciones para que sean más eficientes al consumo energético, al manejo del agua, es prioridad hacerlos más sostenibles , socialmente responsables e incluyentes. El cambio climático está aquí y lo sufrimos todos por igual y no se puede negar.
El sector Turismo, la tercera economía mundial, se transforma y quién no lo entienda quedará fuera del camino al no invertir para darle paso a los nuevos modelos de negocios e infraestructura que se requieren, incluyendo Big data, tecnologías 4.0 , apostando por el cuidado del medio ambiente y las energías limpias como punta de lanza en el mercado de viajes del siglo XXI.
Sólo recuerden en un mundo tan globalizado las nuevas generaciones están más consientes, receptivos y empáticos a estos factores a la hora de elegir su próximo destino de viajes
