En escritos anteriores he platicado sobre las empresas familiares y los pasos que hay que seguir para su profesionalización o institucionalización, como se le quiera denominar.

En esta ocasión hablaré sobre los conflictos que se presentan en la empresa familiar, profesionalizada o no.

Conflicto se define como: “oposición o desacuerdo entre personas”, esto sucede en forma continua en este tipo de empresas donde gran parte de familiares labora en el negocio.

Existen dos grupos de conflictos: los funcionales y los disfuncionales, los primeros tienen que ver con los objetivos y procedimientos, se presentan desacuerdos por ejemplo en los presupuestos cuando algunos opinan que las cifras de crecimiento son demasiado conservadoras y otros que son adecuadas; otro ejemplo que los inventarios están demasiado elevados y tienen un alto costo de inversión, los demás que es necesario tener alta existencia de determinados productos y hay que incrementar las compras.

Los de procedimiento son, por ejemplo: hay que reformar el departamento de mantenimiento, el control interno tiene fallas importantes

Los conflictos disfuncionales son aquellos en que intervienen los sentimientos, por ejemplo: un familiar se queja de que su hermano como gerente no lo toma en cuenta para determinado trabajo o que a su otro hermano o hijo le da preferencia en su horario de trabajo.

La presencia de conflictos funcionales es muy común en las empresas familiares y se resuelven cuando la empresa tiene políticas y procedimientos adecuados e implementados, de tal forma que la transparencia en la información hace que este tipo de conflictos se diluya, pero es necesario que el líder de la empresa los vaya solucionando y no dejar que se acumulen.

Los conflictos disfuncionales se resuelven en el consejo de familia elaborando el protocolo y los reglamentos de familiares que laboran en la empresa.

Cuando la familia toma los conflictos como oportunidades de mejora, se solucionan utilizando la sinergia, esto significa que hay que escuchar todos los puntos de vista en forma objetiva y seleccionar los mejores haciendo las adaptaciones necesarias al sistema familia-empresa.

Una frase célebre de Einstein es importante tomarla en cuenta, dice: “si en una velada todos tienen una misma opinión, será una velada aburrida” esto va de la mano con aquel dicho: “cada cabeza es un mundo”.

En una empresa familiar organizada profesionalmente, lo poderoso es la familia y todos los puntos de vista son válidos, solo hay que tomar en cuenta que cuando el conflicto se presenta ya se tengan los organismos para solucionarlos (consejo de administración y consejo de familia), no dejar que se acumulen.

En la empresa-familia siempre existirá un líder, sea padre, madre o alguno de los hijos, esta persona no solo obtiene poder de decisión sino algo más importante: el tomar decisiones tanto empresariales como familiares, es quien absorbe parte importante de los diferentes conflictos de la familia y debe solucionarlos, si no es así, plantearlos en el consejo de familia.

Recordemos que el papel de un consejo de familia en la empresa familiar tiene como objetivo que los conflictos de problemas familiares no lleguen a la empresa, está debe tener una separación total de la familia.

En los momentos actuales podemos vislumbrar haciendo un recorrido por la ciudad, que todas las negociaciones a la vista son familiares, por tanto, es necesario su organización profesional para su permanencia.

Porque si aumentamos nuestro recorrido, también observaremos locales cerrados en renta que fueron ocupadas por algún negocio, seguro familiar que no resistió los embates de los conflictos familiares o la época heroica, aquella en que la empresa pasa por los momentos difíciles de su existencia por falta de recursos económicos para hacer frente a los gastos fijos y al pago de los impuestos.

Algunos empresarios me han preguntado si debe considerarse como empresa familiar aquel negocio en que dos o más amigos no familiares reúnen un capital y constituyen una empresa, por ejemplo un restaurante.

Es obvio que los dueños o quienes controlan no son familia, sin embargo se presentan conflictos a resolver como por ejemplo: alguno o varios de los socios se presentan a una sucursal a consumir y firman como cortesía sin pagar la cuenta ostentándose como accionista, así otros casos como invitar amigos, etc.

Mi respuesta es muy obvia: aunque no es empresa-familia, deberían seguirse los procedimientos como si lo fuera: formular protocolo y reglamentos con el objeto de evitar conflictos.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.

 

 

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