“La moral es un árbol que da Moras”, expresión acuñada por el político potosino Gonzalo N. Santos, que daba a entender que la moral no era un valor apreciado.

La lealtad es otro valor que presumen los políticos de tenerlo, hasta el día en que dejan de hacerlo.

Coox virar significa en español cambiar de bando, pero se utiliza con el sentimiento de traición o “veletismo” por parte de quien lo hace. Hasta hace algunos años no era común en Yucatán que alguien, plenamente identificado con un partido político, se cambie de camisa para portar la de otro partido, aunque fuera su anterior némesis.

Pero en el último sexenio se ha recrudecido este tipo de enroques, veletazos, chapulineos o como quiera usted llamarle a cambiar de partido político. Antes se consideraba un escándalo social y moral. Ahora ya no tanto, como que nos vamos acostumbrando.

Existe una estadística que dice que las personas primero dejan a su pareja antes que a su equipo de fútbol, lo que nos orilla a comentar que en términos deportivos también ocurre algo parecido.

Recuerdo que grandes jugadores de las Chivas Rayadas del Guadalajara han ido a parar a las filas de su archienemigo el América, y viceversa.

En la política yucateca la primera situación importante, de los últimos tiempos, fue la de Ana Rosa Payán, panista recalcitrante y de hueso colorado, que deja las filas de su partido y pasa a engrosar las del partido encabezado por Dante Delgado que ahora se llama Movimiento Ciudadano, algo impensable en ese momento. Pero la contadora consideró que se hacía una injusticia para con ella y se llevó sus canicas a otro lado, produciendo una escisión tan importante que su anterior partido, el PAN, sucumbió ante la arremetida del PRI y su novel candidata.

También la historia de Liborio Vidal, político vallisoletano que al cerrarle las puertas su partido original, el PRI, hizo las veces de tránsfuga iniciando un peregrinar político hasta llegar al PAN, donde ahora participa.

Y hay otros ejemplos pero sería parecernos a perogrullo aclarando lo ya aclarado. La migración política o el hecho de tener una conducta coox virar se ha hecho más común, tan es así, que la migración política en el estado es parecida a la de los ciudadanos latinos hacia los EE.UU., pues ambas andan buscando una mejora en algún aspecto dejando atrás familia, amigos, etc.

En Yucatán el partido que ha recibido más migrantes políticos es Morena, o al menos de los coox virar más conocidos. Tenemos los casos de Joaquín Díaz Mena, Verónica Camino, Raúl Paz y otros que han pasado a engrosar las filas del partido guinda.

En últimas fechas la más señalada ha sido la del senador Jorge Carlos Ramírez Marín, dejando al partido “de sus amores”, el Revolucionario Institucional, para pasarse al Verde ecologista, aliado en casi todo de Morena. Esto ha sacado al tema político local de un letargo anímico pues las conjeturas y las especulaciones aumentaron al preguntarse la gente, primero, si deja al PRI por traición y conveniencia o porque le cerraron los caminos y margen de operación política.

Y segundo: ¿Competirá para candidato a la gubernatura por Morena bajo las siglas de su aliado el PVEM? ¿Lo dejarán pasar? El favorito en las encuestas de Morena es definitivamente Huacho Díaz, que se ha mantenido calladito pues como dice el dicho “así te ves más bonito” y esto le ha funcionado pues tiene amplio margen de distancia sobre su más cercana competidora, lo que hace que navegue hasta ahora por aguas tranquilas como las de su natal San Felipe.

Pero al irrumpir el fornido político neoverdiecologista en la arena de la disputa por la candidatura habría que ver una encuesta donde se le considere y entonces sabremos la tendencia real. Un resultado que ponga a Ramírez Marín en posición cómoda de ataque puede hacer sonar las campanas de alarma en los cuarteles de los aspirantes de Morena a la gobernatura. Se ve muy difícil dado los resultados políticos de los últimos meses.

Lo importante ahora radica en los que tomarán las decisiones en la forma de sacar al representante, candidato, precandidato o como se le llame, serán las cúpulas de los partidos.

Las cúpulas de los partidos políticos tal parece que siguen el mismo patrón, pues tanto en la elección del representante futuro del PAN en Yucatán para la gubernatura, como el de Morena a la presidencia de la República y el del Frente Alianza por México, han salido triunfadores los que venían encabezando las encuestas.

Si ese patrón continúa, prácticamente está cocinada la cosa a favor del político de San Felipe. Entonces el tema será si siguen vigentes los arreglos, amarres y concertacesiones.

El Frente Alianza por México parece que arregló muy bien sus acuerdos pues Beatriz Paredes no da muestras de molestia o contentismo, más bien un mutis sepulcral.

En el caso del PAN en Yucatán habría que saber lo que le ofrecieron a Liborio Vidal para que no haga berrinche, pues un mal arreglo podría arrastrar al PAN a lo ocurrido con el ejemplo ya comentado de la contadora Payán y la debacle que eso ocasionó.

En el caso de Morena nacional pues falta definir la postura de Ebrard, pero los arreglos anunciados antes, eran liderazgos en el Senado y la Cámara de Diputados para los que no llegaran, como una especie de premio de consolación.

Y en el caso de Morena en Yucatán, pues el pronóstico sería que, de seguir el patrón anteriormente comentado de darle la victoria al que haya estado mejor en las encuestas pues es evidente que Huacho saldría como el candidato dada su ventaja en las encuestas, a menos que el fantasma del tema de la equidad de género ocasione que el candidato para Yucatán tenga que ser candidata.

De ser así, emergería inmediatamente la figura de Verónica Camino y posiblemente la de otras aspirantes morenistas, aunque se ven un poco lejos de la política tizimileña.

En los arreglos para los que no lleguen a encabezar la candidatura a la alcaldía de Mérida en el partido guinda podría darse el caso de que a algún aspirante o aspiracionista se le entregue la candidatura del municipio meridano, donde tanto Verónica como Jorge Carlos ya tienen camino recorrido pues han competido y saben cuánta leña lleva el dulce, lo que pondría al rojo vivo la competencia en el ámbito municipal.

Por lo que vemos, el coox virar se ha convertido en todo un arte y de muy buenos resultados, al menos las apariencias así lo indican. Vamos a darle tiempo al tiempo, solo que no queda mucho.— Mérida, Yucatán.

condeval1@hotmail.com

Ingeniero, Maestro en Dirección de Gobierno y Políticas Publicas.

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