Jesús Retana Vivanco publicidad Retana
Jesús Retana Vivanco, autor de 'El estanque de los cocodrilos'

Página en blanco. Escritores, articulistas, guionistas y todos aquellos que escriben siempre se enfrentan a una página en blanco para iniciar la narrativa del tema a tratar, aunque no siempre es fácil encontrarla hay que salir en busca de un tópico apasionante que le dé la sal y pimienta a lo que va corriendo por la cabeza para llenar ese espacio en blanco que se abre en la pantalla de la computadora.

Descubrir el tema despierta los sentidos en afán de complacer a un supuesto lector y digo supuesto lector porque bien es sabido que las notas que más se leen son casi siempre de espectáculos, nota roja o de actualidad política. Mis textos representan lo que se me viene a la cabeza, lo que viví, lo que pasó en el día o simplemente pensar en la analogía de un hecho relevante que lleve de la mano la historia para activar los dedos sobre el teclado.

Si fuera fácil cualquiera lo haría

En mis inicios como redactor de textos publicitarios, me daban un brief  (instrucciones con la información del producto). Hacer el spot de radio o de televisión de la campaña no era cosa fácil, aunque creo que se piensa lo contrario, un error que corregía a quienes decían –es que te dedicas a algo muy creativo pero a la vez muy fácil– .Creativo sí, fácil nunca, a veces se pasan horas, días para conceptualizar una frase, un slogan, un texto. Brandy Viejo Vergel se posicionó con una frase simple, la agencia se tardó una semana para afinarla y que el cliente la aprobara después de hacer un sondeo de mercado. La voz ronca de Anthony Quinn decía… “Si las cosas fueran fáciles, cualquiera las haría”. Se convirtió en un eslogan que ya forma parte de la memorabilia de la publicidad.

Como dice Diana Morales, asesora literaria:  

–Si no se te ocurre nada, solo siéntate, abre tu computadora y escribe tres líneas, solo tres, estoy segura que te seguirás de corrido hasta terminar y si eso no sucede, al menos ya tienes tres líneas.

Con frecuencia lo hago y funciona, sobre todo cuando se trata de iniciar un capítulo de un libro o un cuento nuevo.

Cartas a un joven novelista

Mario Vargas Llosa, en su novela “Cartas a un joven novelista”, quita el velo de lo trillado y redundante para inspirar a un joven que le pide consejos para escribir su novela, creo que más que consejos son una cátedra de lo que debe considerar quien cuenta una historia. En realidad el hecho fue cierto, lo solicitó su editor para encabezar un proyecto en el que gente de diversas disciplinas se dirigiera a un supuesto discípulo para enseñarles los múltiples secretos de escribir historias El proyecto se canceló, pero Vargas Llosa entusiasmado lo escribió en 1997. Yo lo conseguí en el rebusque de una librería hace algunos años.

No vayamos lejos, hace poco leí la novela policiaca “La desconocida” escrita como decimos al alimón entre la escritora española Rosa Montero y el francés Oliver Truc. Lo ingenioso de esta novela es que fue escrita simultáneamente desde sus países de origen; cada uno escribía lo que se le iba ocurriendo, pero con el reto de mantener una trama, se turnaban los capítulos y dio como resultado una interesante novela policíaca.

Sudar sangre

Ernest Hemingway decía… “Lo más difícil de escribir es simplemente sentarse frente a una máquina de escribir y sangrar”. Elocuente respuesta que da una idea de la lucha de los escritores frente a la página en blanco. Un día le preguntaron cómo podía escribir tan bien, a lo que contestó: “Bueno, cuando me despierto por la mañana, me gusta ponerme frente al escritorio y mirar la página en blanco, luego espero hasta que comience a sudar sangre”

En verdad es un momento desafiante, el blanco de la pantalla suele ser inspirador o aterrador.— Ciudad de México, 3 de octubre de 2023. Twitter: @ydesdelabarrera

Otros textos del autor: