“Sirvan de modo que se avergüencen de ejercer dominio; dominen de modo que les deleite servirles” —San Agustín
Me pregunto si en la política mexicana conocen la palabra dignidad. Esa cualidad de hacerse valer como persona, comportándose con responsabilidad, seriedad y, sobre todo, con respeto a uno mismo y a los demás, y que no se deja humillar ni permite que le degraden.
O si saben qué significa decoro: “comportamiento adecuado y respetuoso correspondiente a cada categoría y situación”. La política mexicana hoy por hoy carece de ambas virtudes. A mi me da vergüenza o pena ajena verlos, oírlos, leerlos, observar sus conductas deleznables en las que solo exhiben su verdadera personalidad, como en un corte longitudinal.
Se les ve completitos por dentro. Se vuelven translucidos. Iluminados internamente. Todos podemos verlos como realmente son.
¿Les interesa México, la patria, el país como tal? Sus actos, que siempre hablan más alto que sus palabras, parecen afirmar en un altísimo porcentaje de todos ellos un rotundo ¡NO! Cambian de piel y de partido como las serpientes que se frotan entre dos rocas para perder la piel vieja y dejar que una nueva, fina y hermosa las engalane.
Solo que en el caso de ellos se trata de Migración Política. Tránsfugas de los cargos. De sus partidos de origen. Ya son multicolores por naturaleza, de tantas veces que han cambiado de partido. Se les marca la piel. “Si te vi, no me acuerdo. Adiós amor, que Dios te bendiga… No soy yo… eres tú…”, como títulos de telenovela de quinta. Se disminuyen como políticos y ni qué decir como personas.
Estoy segura de que deben haber al día de hoy políticos honrados, decentes, trabajadores y cumplidos. Como en todo, hay sus excepciones. De momento, no podría nombrar a alguno. Recuerdo a los buenos y honorables del pasado. No sé si también robaron. Es probable que así fuera. Pero trabajaron, dejaron obras buenas para el país, y se fueron sin escándalos. Eso no funciona así hoy. Sino todo lo contrario. Ladrones profesionales. Impunidad de 5 estrellas. Incluso ya la hay de 6 y 7 estrellas como esos hoteles que ni aparecen en la guía turística de tan exclusivos que son y a los que seguro llegan con toda su familia y amigos.
Enriquecerse es la idea. Aprovecharse del sistema, el objetivo. Abusar, el propósito. A como nos toque. “Un político pobre es un pobre político”, inolvidable y eterno Hank González. Frase que parece haber sido inscrita en piedra pero con letras de oro.
Con Morena las cosas han empeorado. Se comportan como chusma. Se pelean como chusma. Porque Morena no es partido. Es cacicazgo. ¿Qué harán sin el Maestro de Maestros en la boleta? ¿Volverán a arrasar? Sheinbaum contra Xóchitl. Mi esperanza es la Virgencita de Guadalupe que nos cubre con su manto. No puede abandonarnos seis años más. ¿Qué sería de nosotros? Confiemos en una competencia justa y verdadera. Con una ganadora verdaderamente electa por la ciudadanía.
La política mexicana de tránsfugas, disfrazados, luchadores exóticos como existen ahora, es un insulto a los mexicanos. A los que amamos a este país por encima de todo… a los que buscamos con desesperación un líder verdadero que respete a esta Patria sangrante y herida, asaeteada por todos los que solo buscan su interés personal, caiga quien caiga, “haiga sido como haiga sido”.
¿Alguno conocerá el verdadero significado de la palabra SERVICIO? Porque para eso fueron postulados y votados. Para servir a México y representar a sus electores, trabajando por ellos, por sus necesidades, por sus intereses
Sin embargo, esta es la historia de la humanidad. Ambiciones que matan. Caín mató a Abel porque el Señor miró con mejores ojos las ofrendas de Abel y él no lo soportó. Cometió fratricidio.
Esaú cambió su herencia por un plato de lentejas. Los reyes mataban a sus hijos, a sus padres, sus hermanos para alcanzar y subir a un trono que no era para ellos y que con tranquilidad usurpaban. El hermano le roba a sus hermanas. Los hijos le roban a sus padres. Y hay padres que le roban a sus hijos. No importa si destruyen familia, lazos fraternos, de sangre y afecto.
La mafia inmobiliaria roba y nadie los toca. El Diario no se cansa de exhibirlos. Con nombres y apellidos. NO PASA NADA. Lo he dicho antes. El último comisario del pueblito más pequeño y más pobre de Yucatán roba. Los riquísimos le roban a otros ricos. Y a montones de pobres. Sí. Y los extremos se tocan. De los más ricos a los más pobres. Si lees la biografía de la familia Astor te dan escalofríos. O si piensas en “Macbeth” sabes que esto es así y así siempre será.
Naturaleza humana. Genes persistentes. Todos nos iremos con las manos vacías. Es ese afán insaciable de siempre tener más y más el que siempre persiste, y nos impide entenderlo. Manos vacías. Así nos vamos. Así llegamos. ¿Por qué cuesta tanto entenderlo?
Solo tenemos el voto personal como instrumento, como arma, como defensa. O salimos a ejercerlo o estaremos perdidos en 2024. Volverán a ganar los mismos. Y entonces sabremos “lo que es bueno” como solemos decir para expresar exactamente lo contrario. Y como siempre, todo es cuestión de óptica. Cada quien ve las cosas con el cristal con que las mira. No todo ha sido malo.
AMLO es el único Presidente que ha volteado a ver al Sureste. Nos ha hecho caso y ha gastado en nosotros. Lástima que su terquedad y obstinación y el “aquí mando yo” no le hayan permitido escuchar a los expertos para construir ese proyecto largamente anhelado del Tren Maya por los auténticos turisteros yucatecos, conocedores en profundidad de las verdaderas necesidades de Yucatán. Y es una desgracia que se haya talado en forma inmisericorde la selva y arriesgado cenotes y vidas.
Mi padre comentaba y hablaba de política siempre y leía al respecto cuanto libro y periódico salía sobre el tema. Y decía: (no quiero ofender a nadie, por favor no lo tomen a mal, conozco personas maravillosas del D.F.) “Isabelita los políticos “huaches” nos odian. Dividieron la Península y nos dejaron con lo yermo y seco, nos ofenden y nos tratan como a unos cualquieras. Jamás tendremos un Presidente yucateco, no nos dejan”.
Esto lo decía hace más de 60 años. Los tiempos han cambiado. Ahora el gobernador Vila sonó como presidenciable. Y probablemente algún día un yucateco alcance la Presidencia de la República.
Termino con un verso breve del extraordinario Neruda que parece caer como anillo al dedo a este comentario, sobre los oscuros intereses que reinan en el corazón y las actividades de los políticos tránsfugas y los políticos malos que, lo UNICO que buscan es medrar con sus cargos y vivir dentro del presupuesto que todos pagamos con nuestro trabajo y esfuerzo cotidiano.
Don Pablo se refiere a que cuides tus decisiones porque en una mala decisión es posible que no puedas volver al buen camino, y quiere explicar lo que son los cambios y las circunstancias que nos hacen cambiar; el desviarnos del camino a veces es bueno y otras veces es malo, todo dependerá en cómo se enfoque.
El desvío
Si tu pie se desvía de nuevo,/será cortado./Si tu mano te lleva/a otro camino/ se caerá podrida./Si me apartas de tu vida/morirás/aunque vivas./Seguirás muerta o sombra,/andando sin mí por la tierra.
Ojalá así fuera. Tendríamos una sociedad mas justa y equitativa. Y daríamos fin a esa cepa indestructible al parecer, de políticos que viven solo para servirse olvidando que nosotros, el pueblo, los elegimos para servirnos y honrar a la Patria honrándose a sí mismos y a México “que se sigue escribiendo con X de cruz y de martirio” hasta el día de hoy. Por duro y triste que suene.— Mérida, Yucatán.
maica482003@yahoo.com.mx
Abogada y escritora
