Filiberto Pinelo Sansores
Filiberto Pinelo Sansores

La madre de todas las batallas que tendrá su clímax el 2 de junio de 2024 ha comenzado. Los bandos en que está divido el espectro político de la nación han iniciado sus precampañas que son una especie de campañas mini.

Dos proyectos se están enfrentando: el que pretende que regresemos al pasado y el que plantea seguir adelante con el proyecto que inició hace 5 años. En este momento, por lo que dicen las encuestas, éste prevalecerá. Sin embargo, todavía es temprano para estar seguros de que es esto lo que sucederá.

El alegato de los que quieren el regreso al pasado se basa en afirmar que el país está peor que nunca y que vivimos en una odiosa dictadura. Pero la realidad los desmiente pues, por el contrario, quiéranlo o no, nuestro país está mucho mejor, en lo económico, lo político o lo social que cuando gobernaba el Prian. Sus dos partidos, el PAN y el PRI —pues el PRD ya está en la morgue—, se encuentran en el peor de sus momentos y sólo los ciegos por conveniencia no quieren ver las amplias libertades ciudadanas que hoy se gozan.

La derecha escogió a una pésima candidata para que la represente. La imagen que de ella se habían formado muchos ilusos se cae a pedazos. Nada más abre la boca y mete la pata. Como cuando en su discurso del domingo 12 en el Monumento a la Revolución, se le descompuso el teleprónter y tuvo que parar la perorata confesando: “ya se me fue el discurso” al mismo tiempo que emitía el ji, ji, ji que siempre la acompaña y, durante un minuto o más quedó pasmada, sin saber que decir o cuando, casi al final de su discurso leído, queriendo usar la frase icónica de Colosio de que los mexicanos tenían hambre y sed de justicia, exclamó que “tenían hambre de sed de justicia”, varias veces.

Y no se diga en materia de propuestas. Aparte de las que hoy esgrime como candidata hay algunas que propuso antes de serlo que espantarían a sus apoyadores del sector prianista que se disfrazan de sociedad civil para mejor incidir en el proyecto de la derecha. En una entrevista con el periodista Hernán Gómez dijo que en algún momento de su carrera política había propuesto que las autoridades construyeran cuartos para evitar que se haga el amor en vía pública: “Debajo puente pudiéramos tener un espacio público para que pudieran tener relaciones pero bien cuidado con baños con seguridad…” ver: https://youtube.com/shorts/1spI2Fccemw?si=6exsVyYhepuT5r1E.

Conforme dice una cosa dice otra. El viernes 10, en Chiapas volvió a meter el choclo. A una pregunta que le hicieron respondió que hay “muy malos priistas con los que no trabajaría”, y entre ellos mencionó a Alito, el impresentable enterrador del PRI. Pero como en una comedia de confusiones, en la que los clowns se tiran pasteles y luego se abrazan, la dama y el vagabundo se encontraron horas después y se prodigaron mutuas lisonjas. “Fue un lapsus mental”, dijo el verdugo de su propio partido; “Estoy contenta de ir con el PRI, con Alejandro Moreno”, respondió la clon de la Chilindrina.

Cuando vamos, apenas, en la fase inicial del largo proceso, la candidata del Frente que dirige Claudio X González se pierde ya en las profundidades del abismo muestral. Todas las encuestas muestran distancias siderales entre Claudia Sheinbaum, quien surgió de un proceso que cumplió con todas las reglas precisadas en la convocatoria que lanzó su partido y aliados y ella, surgida de un proceso trunco que debería terminar con unas elecciones que no se hicieron, por lo que el origen de su candidatura no es lo transparente que sus partidarios pregonan.

La Encuesta de Encuestas Presidencial, hecha por la empresa Polls Mx que ofrece “todas las encuestas de todas las encuestadoras en un mismo lugar”, y se actualiza cada semana, en su última actualización el 16 de noviembre, muestra que “en comparación con la semana anterior, la alianza Morena-PT-PVEM avanzó un punto porcentual (de 58 % a 59 %) en la intención de voto rumbo a las elecciones presidenciales de 2024, mientras que el Frente Amplio por México retrocedió asimismo un punto (de 33% a 32%).

Es explicable. El pueblo identifica a Claudia con la 4T mientras a Xóchitl la consideran la representación de todo lo abominable que el pueblo padeció en un pasado no muy lejano. Por más que le quieran lavar la cara, se la ensucian, de inmediato, los “chuchos” del PRD, los Markos, los Calderón, los Fox y los Taboada, del PAN o los Madrazo, los Moreira y, mas que nadie, los Alito, del PRI. La sola evocación de estos hace pensar en el regreso de la peste al país.

Pese a los quejidos de las minorías que disfrutaron las sabrosuras del régimen que las favoreció, el prestigio de la 4T sigue en ascenso. Obras importantes por doquier, programas en beneficio de millones como nunca, mano sabia en la conducción de la macroeconomía, prestigio internacional expresado por las calificadoras que mientras al principio de sexenio pronosticaban desastres, ahora reconocen, ante el florecimiento del país, que estaban equivocadas y, como cereza del pastel, las palabras de Biden a AMLO, al término de su visita a Estados Unidos, que mucho han de doler a la derecha, en lugar del regaño que esperaba: “Anoche te sentaste al lado de mi esposa… eras tan cautivador que me preocupaba que le gustaras más que yo ahora”.

Lo que Xóchitl significa está a una distancia de años luz lo que Claudia representa. Claudia representa la continuación del trabajo de transformación que AMLO ha realizado; Xóchitl, la conspiración de los grandes empresarios que quieren se les sigan regalando las riquezas del país y los políticos corruptos que, durante largos 35 años, estuvieron a su servicio, políticos estos que, para seguir vigentes, necesitan seguir siendo siervos del gran capital.

El pueblo no es tonto, como creen los politólogos y políticos de la derecha. Este ha sido su error. Mientras sigan así, la distancia se seguirá incrementando, o por lo menos, se mantendrá con estas dimensiones.— Mérida, Yucatán.

fipica@prodigy.net.mx

Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa

Una encuesta de Massive Caller difundida ayer, que publicamos en la página 10 de la sección Nacional-Internacional, da 40.2% de las preferencias a Claudia Sheinbaum y 30.1% a Xóchitl Gálvez

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