Se termina el año y una gran cantidad de noticias que no han dejado de sorprendernos en este México que parece de ensueño (o de risa). Las últimas son el arranque de operaciones del Tren Maya y de la aerolínea Mexicana que comenzaron, al menos así se dijo desde Presidencia, en diciembre del 2023, días antes de terminar el año y de que comiencen las campañas electorales.
No sorprende nada este tipo de inauguraciones, pues así fue la Refinería de Dos Bocas, que a la fecha sigue esperando el inicio de sus operaciones, después de presentarse en julio de 2022 como lista para arrancar. Así también estos últimos dos proyectos que han sido recientemente presentados, ya hubo un primer viaje, pero está lejos de que puedan ser regulares y estables, como funciona en aquellos servicios que dice son abusivos. Si a esto se suma el costo del aeropuerto Felipe Ángeles estrenado hace varios meses con resultados muy por debajo de lo esperado, parece que las inversiones públicas que se están desarrollando en el país están muy lejos de ser rentables, tanto financiera como socialmente.
Sobre este punto queremos insistir, pues el uso de recursos financieros para la inversión en nuevos proyectos en el sector privado son siempre motivo de mucho estudio y análisis previamente a que se realicen, incluso destinándose importantes recursos para estudios minuciosos sobre la inversión y la rentabilidad a obtener, antes de realizar cuantiosas inversiones de dinero. Cuando los recursos no se usan adecuadamente para satisfacer una necesidad de la sociedad, en el caso privado esto representaría una pérdida de dinero de los dueños de los recursos, mientras que en el caso de recursos públicos una mala decisión de inversión sería un crimen, pues el mal uso de recursos de la sociedad en proyectos que no sean socialmente rentables, implica que se han desatendido otros problemas sociales, como pueden ser el abasto de medicinas, la seguridad o la educación.
Claramente los proyectos de infraestructura son muy significativos, aunque no necesariamente significa que serán rentables. Preocupa la declaración del secretario de la Defensa en la presentación de la aerolínea Mexicana de Aviación en esta semana que probablemente no será rentable antes de 2030, lo que implica que hasta entonces se tendrá que destinar recursos del presupuesto federal para mantener sus operaciones, significando así un desvío de recursos de todos los mexicanos hacia este fin, dejando entonces sin recursos otras prioridades.
¿A quiénes beneficia estas obras de infraestructura? Pues desafortunadamente el pueblo con mayores necesidades no está pensando en volar a Tulum u otro destino de Yucatán para usar el Tren Maya, sino en satisfacer sus necesidades básicas como la salud, educación, alimentación, transporte cotidiano para llegar a sus centros de trabajo y demás necesidades de todos los días.
Así, vale la pena cuestionarse por qué estas inversiones son consideradas bienes públicos y cómo es que pueden justificarse desde un análisis de rentabilidad social, superando la seguridad pública, la certeza jurídica, el estado de derecho, la salud pública y con ello la vacunación universal, la educación pública básica y superior, entre ellos la investigación que tantos problemas ha tenido también en este gobierno, así como el medio ambiente y la conservación de recursos naturales, entre ellos el agua, que afecta ya severamente a todas las regiones del país.
Mientras en otro momento pensaban que todos aspirábamos a tener un vocho y changarro, ahora piensan que todos deseamos volar desde el AIFA a Tulum para abordar el Tren Maya y recorrer la Península. Que malos diagnósticos ambos, sin duda.— Mérida
Profesor investigador del departamento de Contabilidad y Finanzas del Tecnológico de Monterrey.
Pues desafortunadamente el pueblo con mayores necesidades no está pensando en volar a Tulum u otro destino…
