El pasado 9 de junio las autoridades electorales estatales le entregaron a “Huacho” Díaz Mena la constancia que lo acredita como gobernador electo para el periodo constitucional comprendido entre el primero de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2030.

A partir de la mencionada fecha puede afirmarse que comenzó la cuenta regresiva para que se produzca el relevo en el Poder Ejecutivo del Estado.

Como es lógico entender, el “impasse” representado por el lapso que media entre la victoria electoral y la toma de posesión de “Huacho” Díaz Mena ha potenciado las expectativas de la sociedad sobre las grandes líneas de acción que se contemplarán en el Plan de Gobierno, a la par que ha generado diversas especulaciones sobre la posible conformación del nuevo gabinete estatal.

Independientemente de lo arriba señalado, quiero destacar que existe una etapa a la que, por lo general, se le presta poca atención en razón de que se le considera un mero trámite burocrático previo a la asunción constitucional del encargo por el nuevo gobernador.

Me refiero al proceso de transición, cuyo momento culminante es el proceso de entrega-recepción (E-R) entre la administración saliente y la que entrará en funciones.

Así las cosas, el poco conocido proceso de E-R es un asunto de enorme interés público, pues implica que el Ejecutivo entrante tiene que verificar con suma atención el estado que guarda la administración estatal que estará recibiendo en aspectos claves como recursos humanos, materiales y financieros, así como la situación de los proyectos estratégicos en curso, infraestructura física y tecnológica, mobiliario y equipamiento, compromisos de pago, deuda pública, entre otros rubros de relevancia

Lo anterior se enuncia de manera fácil, pero implica una gran complejidad, una ardua tarea y una enorme responsabilidad para los actores involucrados, ya que se tiene que realizar un proceso de E-R por cada uno de los entes que conforman la administración pública estatal: secretarías, institutos, comisiones, organismos desconcentrados, empresas, etc.

Es importante señalar que tras un largo periodo en el que se careció de una normativa clara y detallada para realizar este complejo proceso, durante la actual administración estatal se aprobó la Ley para regular los Actos y Procesos de Entrega-Recepción de la Administración Pública Estatal, la cual está contenida en el decreto número 676 publicado en el Diario Oficial el 26 de septiembre de 2023.

Como atinadamente se señala en la exposición de motivos de dicha Ley, “para fincar las bases del inicio de cualquier gobierno es menester conocer de primera mano el estado que guardan los recursos económicos, materiales y humanos de la administración saliente… los servidores públicos entrantes juegan un papel fundamental en el proceso de entrega-recepción, ya que les corresponde constatar que lo que se reporta como entrega existe y se encuentra en las condiciones que se describen”.

De acuerdo con el artículo 3 de dicha Ley, los actos de E-R se conducirán con estricto apego a los principios de legalidad, objetividad, certeza, honradez, imparcialidad, rendición de cuentas, eficacia, eficiencia, economía, integridad, transparencia, máxima publicidad, responsabilidad, probidad, profesionalismo y equidad.

Para una mejor comprensión de la E-R constitucional, refiero enseguida algunas de las pautas y procesos prescritos en la Ley en comento:

1. El 20 de agosto a más tardar, la administración saliente deberá integrar una Comisión de Transición, que estará conformada por los titulares de la Secretaría General de Gobierno, la Consejería Jurídica y de las Secretarías de Administración y Finanzas, de la Contraloría General y de Planeación, así como por cuatro personas propuestas por el Ejecutivo entrante, tres integrantes de la sociedad civil designados por el Ejecutivo saliente (quienes fungirán como testigos de los procesos que se realicen) y una persona que fungirá como Secretaría Técnica para levantar y resguardar las actas de las sesiones de la Comisión, misma que será presidida por la o el titular de la Secogey.

El desempeño de los integrantes de esta Comisión y los testigos es de carácter honorífico, o sea, no devengarán ninguna retribución económica.

2. De acuerdo con el artículo 37 de esta normativa, la E-R está integrada, entre otros, por los siguientes documentos: a) acta de entrega–recepción constitucional; b) carpeta de la entrega-recepción constitucional; c) actas de las sesiones informativas; d) actas de entrega–recepción de las dependencias y entidades; e) carpeta de la entrega–recepción de las dependencias y entidades; f) informe del estado que guarda la dependencia o entidad; g) el informe de gestión.

Hecho este breve repaso normativo, cabe señalar que el gobernador electo designó hace unos días al Licenciado en Informática Omar Pérez Avilés —actual presidente estatal de Morena— como coordinador general de su equipo de transición, a quien le pidió realizar un proceso “transparente, honesto y responsable”.

Al desearle éxito al señor Pérez Avilés en su delicada encomienda, concluyo señalando que sería deseable que, en su momento, el nuevo gobernador “Huacho” Díaz Mena informe a la sociedad sobre cómo recibió la administración estatal, qué claroscuros encontró en ella y cómo se propone mejorar sustancialmente su desempeño, a fin de ponerla en sincronía con las directrices programáticas de la 4T que el exdelegado de Bienestar se propone impulsar en los próximos seis años. Veremos.— Mérida, Yucatán.

canek_1999@yahoo.com.mx

Doctor en Educación. Exdirector de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán.

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