Han sido meses de muchas celebraciones, el más reciente fue el Día del Padre el pasado 16 de junio. Sin embargo, el dinero y la canasta básica son cada día más inalcanzables, a pesar de que se dice que se está venciendo a la economía informal.
Basta con preguntarle a las esposas que en su mayoría van al supermercado y regresan con solo lo que pudieron comprar.
Se dice el dinero ya no alcanza y es verdad: en México la riqueza es extremadamente desigual. El 10 % de los mexicanos más ricos poseen el 79 % de la riqueza de todo el país.
Si nos basamos en el coeficiente de GINI, que es una medida estadística utilizada para evaluar la desigualdad en la distribución del ingreso, en donde 0 representa la perfecta igualdad y 1 una perfecta desigualdad, según datos en 2024, el coeficiente en México es de 0.454 dentro de esa escala, lo que indica una considerable desigualdad pero había que entrar más profundo en los hogares mexicanos y por regiones lo cual existe pero por cuestiones de espacio me limito en este punto clave.
Brasil tiene 0.529, Colombia 0.515. Por su parte, Dinamarca tiene 0.283 que es una desigualdad baja pero la tiene en el coeficiente.
En mi opinión, la desigualdad seguirá a menos que cambiemos la estrategia, examinando no solo los efectos sino también las causas que la generan. Son muchas las variables que la producen, la inflación y el tipo de cambio, su volatilidad es un indicador de que se tienen inversiones golondrinas y no las que suman valor.
En México nuestra moneda está alineada al dólar de Estados Unidos. Hay que sumergirse más en el tema de la inflación y el tipo de cambio ya que se supone está en función del comercio exterior una de las variables del PIB. No me conforta ya que su medición está en función de un entorno liberal en dos tratados comerciales mal negociados, por el miedo a Estados Unidos.
En cuestión de la inflación no solo el gobierno forma parte de la misma, se tendría que analizar la cadena de suministros para ver si se justifica; es insólito que nuestra moneda, que se supone fue creada para evitar el trueque, se use como divisa la cual es objeto de corrupción en casas de cambio y los bancos, y para muestra un botón la tienda en donde cambian las remesas por artículos con la promesa de pagos pequeños, pero con intereses mezquinos.
No todo es negativo, considero importante y estamos a tiempo de fomentar en los futuros profesionales, la innovación, la diferenciación de los egresados del área de ciencias sociales, los que egresan deben ser agentes de cambio.
Nuestra misión es sumar valor a la economía del país, mientras sigamos en esta sumisión, las monedas siempre serán divisas y cualquier signo de incertidumbre se irán a lugares donde puedan asegurar su riqueza.
Debes incitare mutationem, hay que fomentar el cambio.—Mérida
Doctor en Análisis Estratégico y Desarrollo Sustentable por la Universidad Anáhuac Campus Mayab.
