Dame, dame, dame todo el power para que te demos en la… —Molotov
Solo un farol alimentado con aceite de higuerilla, ubicado en la esquina, daba ayuda con su mortecina luz para transitar aquel callejón en oscurecida noche.
Audomaro de la Rosa, muy apuesto caballero con fama donjuanesca, se secó el sudor de la frente, miró hacia los cuatro puntos cardinales, de lejos vio pasar al sereno y decidió cruzar la calleja.
¡Cuán grande sería su sorpresa! Avanzó unos metros cuando vio levantarse entre la negritud un cuerpo blanco que reposaba sobre alta acera.
—Detente, Audomaro. Soy Juan Donatelo.
Al decir eso, el hombre que siempre vestía de blanco, armónico con sus níveas barba y cabellera, se acercó al noctámbulo transeúnte y pidió le escuchara. Entre las manos sujetaba un revólver relumbrante que apuntaba al torso de Audomaro.
Por toda la población corría el rumor de infidelidades entre la joven mujer del viejo usurero y el osado caminante en la lóbrega noche.
Audomaro, a punto de desfallecer, con la voz entrecortada y sudando helado, tocó por el hombro al aparecido y logró articular unas palabras al pedir que no hiciera caso a los rumores, porque era algo muy común entre la gente chismosa e irresponsable de aquel lugar.
Juan Donatelo dijo, en forma correcta y un tanto melosa, como era su costumbre, que debido a su insomnio salió a la calle con el fin de meditar y al verlo venir pensó en Audomaro como un experto en el manejo de las armas, así que aprovecharía consultar si compraba aquella pistola o no.
¡Puf! Expelió Audomaro que había sentido muy cercano el olor de la muerte.
—No la compre, por favor, no la compre: es puro oropel —dijo a manera de plegaria.
Cuántas veces, como en este relato que trascendió a los años en mi pueblo, las palabras directas sobran; sin embargo, debido a la intensidad de la forma aparece el mensaje que subyace.
En nuestros días, la voz de las urnas ha sido determinante y propicia una orgiástica embriaguez de poder en los triunfadores al sentir el respaldo de la inmensa mayoría que los legitima.
Para su presunto proyecto de transformación no hizo falta la lucha armada que les diera el poder, fue con los mecanismos democráticos creados por la sociedad contemporánea en sus luchas políticas, entre las que destacan las del actual presidente, que hoy pretende defenestrarlas, porque una vez instalado en él empezó a destruir las instituciones de los contrapesos que evitan el autoritarismo de un solo hombre.
A los electores importó más el contagio emocional y el recurso en efectivo de bienestar que el razonamiento al emitir su voto, aunque lleve a un absolutismo ya con el control del Poder Judicial, que es la pieza de caza más valiosa para lograrlo.
Sobran las palabras para entender ese despropósito. Prometen una mayor estabilidad nacional, lo que no lograron los gobiernos del PRI y el PAN, insensibles al sentir popular y alejados de la gente como sucedió con Renán Barrera en la reciente elección a gobernador.
El descontento popular silente lo leyó muy bien López Obrador para realizar sus proyectos políticos utilizando a los marginados como bandera de lucha, tal como hizo Evita Perón en Argentina a través de su esposo el presidente Juan Domingo, aunque como aquí los que parece que sí mejoraron sus caudales son los de la élite morenista, a ellos ¡Sí que ha llegado la 4T! Verbigracia la familia de Manuel Barttlet, según publica en el mes de agosto 2024 la revista “Proceso”.
La falta de mesura es una mala señal de los gobernantes para los que no coinciden con el “morenismo”, porque si les cierran las válvulas de escape a sus inquietudes y demandas, la olla puede explotar, como sucedió durante el “ivonismo” por su protagonismo como de vida en la farándula, al obsesionarse con el capricho de construir el paso deprimido en una zona donde sus huestes eran insuficientes. Aquello mandó al ya largo ostracismo a la exalcaldesa Angélica Araujo.
Muchos funcionarios de aquella aciaga administración hoy pretenden acomodarse en el próximo gobierno estatal para ocupar importantes cargos.
Hay malas señales para la prensa independiente de México; en el programa La Hora de Opinar, como muy ilustrativo ejemplo, de sopetón despidieron a Denise Dreser, Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeada y otros importantes y muy valiosos analistas. Realmente decepcionó, pero la empresa Televisa, que siempre se jactó de ser un soldado del PRI y hoy que este partido se pasó a Morena, era de esperarse siguiera a quien le otorga concesiones que siguen fomentando su riqueza, ¡Primero los pobres!
Todo indica que el camino nos lleva hacia la autocracia. Eso tendrá repercusiones internas y externas. La reforma al Poder Judicial es, en pocas palabras, para que el Ejecutivo tenga el control político de la justicia, como antaño, con riesgos para la democracia y la economía, el legítimo poder del voto atacó a la legalidad como dijo el examigo de AMLO Ken Salazar, el embajador cowboy.
Las razones de estas reformas vienen del poder, no del razonamiento.— Espita, Yucatán.
pepetong@hotmail.com
Maestro de Políticas Educativas y cronista de Espita
