Ante más de 50,000 personas y con un discurso cargado de remembranzas familiares y personales, el pasado primero de octubre Joaquín “Huacho” Díaz Mena rindió protesta como gobernador constitucional del estado para el sexenio 2024-2030, en un escenario habilitado en la Plaza Grande de Mérida como recinto alterno del Poder Legislativo.
Con una introducción en lengua maya, el nuevo gobernador improvisó con singular aplomo un enérgico, emotivo y esperanzador discurso en el que hizo amplias referencias a su contexto regional y familiar, así como al sostenido esfuerzo que realizó para abrirse paso y posicionarse en la sociedad y en la vida pública de nuestro estado.
En otros pasajes, Huacho Díaz expresó sus principales preocupaciones político-sociales, reiterando desde luego su adhesión sin ambages a los principios rectores de la 4T: por el bien de todos, primero los pobres; gobierno austero y combate a la corrupción; luchar contra el clasismo, el racismo, la desigualdad social y la exclusión; otorgar un lugar prioritario al pueblo maya en su Plan de Gobierno; prosperidad compartida y bienestar integral para todos.
Asimismo, enfatizó la defensa del proyecto emblemático Renacimiento Maya, el cual “no solamente mirará hacia adelante, también mirará hacia nuestro pasado honrando a quienes han luchado antes que nosotros, a quienes nos han enseñado el valor de la perseverancia y la resistencia.”
Momento decisivo
Haciendo un repaso a vuelo de pájaro, puede afirmarse que Huacho Díaz agendó su cita con la historia yucateca desde aquel momento del icónico año 2018, cuando el entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador lo invitó a sumarse al proyecto de la 4T, a abandonar el PAN y a convertirse en el candidato de Morena a gobernador, en sustitución del profesor Rogerio Castro Vázquez, quien ya había sido ungido para tal encomienda.
Aun a sabiendas de que su triunfo era muy poco probable hace 6 años, el visionario y ya popular Huacho Díaz se subió al barco político-electoral de la 4T como abanderado de Morena al Ejecutivo estatal. Realizó una intensa campaña contra el tiempo e incluso AMLO lo invitó a acompañarlo en su cierre de campaña, realizado en el Estadio Azteca unos días antes de las elecciones del primero de julio de 2018.
El resto de la historia está bastante fresco en la memoria colectiva. Tras el arrollador triunfo de AMLO —por primera vez logró ganar en el estado—, Huacho Díaz fue nombrado como “super delegado” de los programas sociales del gobierno federal en el estado.
Desde esta importante encomienda, el ahora gobernador supo hacer llegar con eficacia y prontitud los apoyos federales a casi 600 mil yucatecos, comprendiendo una derrama anual estimada en unos 10,200 millones de pesos: más del doble del presupuesto que ejerce el Ayuntamiento de Mérida.
Pero no solo eso: en estrecho contacto con los beneficiarios de los programas sociales y con los liderazgos regionales de distinto origen político-partidista, Huacho Díaz se dedicó tesoneramente a construir su tercera candidatura al gobierno estatal, esta vez bajo el manto guinda de la 4T.
El gobernador más votado
Así las cosas, sumando fuerzas, corrientes y personalidades disímbolas e incluso duramente enfrentadas en el pasado reciente, el hoy titular del Ejecutivo resultó el gobernador más votado de la historia política moderna de Yucatán, circunstancia a la que contribuyeron otros factores claves de la pasada coyuntura electoral como lo fueron la candidatura arrasadora de la hoy Presidenta de la República, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, así como el innegable hartazgo de la sociedad ante los dispendios, desatinos, frivolidades y abusos de los últimos gobiernos estatales emanados del PRI y del PAN.
Mediante un holgado triunfo en las urnas, con un variopinto gabinete que la sociedad ha cuestionado por la clara falta de perfiles adecuados para muchos cargos, y pronunciando un discurso trascendental en la Plaza Grande de Mérida, Huacho Díaz Mena se ha plantado con arrojo ante la historia, ofreciendo encabezar un gobierno radicalmente diferente y asumiendo múltiples compromisos con la sociedad, especialmente con los grupos vulnerables tradicionalmente marginados y excluidos por las élites políticas.
Así lo expresó: “Adiós al clasismo y al elitismo; no podemos seguir permitiendo que la desigualdad divida nuestra sociedad. No más Yucatán para unos cuantos, no más un estado que ignore las necesidades de la mayoría… a partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical.”
Superadas en parte las sorpresas, positivas y negativas, derivadas de los nombramientos hechos por el Ejecutivo, viene ahora lo que será la etapa decisiva que permitirá saber si en verdad tendremos un gobierno estatal de izquierda o por lo menos un gobierno de corte progresista, popular y democrático.
Me refiero a las fases de formulación, aprobación (por el Congreso del Estado), publicación en el Diario Oficial y ulterior implementación del Plan Estatal de Desarrollo 2025-2030, en el cual se articularán los objetivos, las líneas de acción estratégicas y los principales programas y proyectos que, como todos esperamos, habrán de ser en beneficio de nuestro estado, especialmente de los que menos tienen.
En el contexto de la histórica alternancia política que ha iniciado en nuestra entidad, reiteramos lo que dijimos en el reciente Foro organizado por el Grupo Megamedia para analizar la conformación del gabinete estatal: no cabe descalificar de antemano a ninguno de sus integrantes, toda vez que habrá que esperar cómo va a darse el desempeño de cada un@ de ell@s, esperando que respondan a las legítimas expectativas de la sociedad. Tod@s saben perfectamente bien que la sociedad no les ha extendido un cheque en blanco. Al tiempo.— Mérida, Yucatán.
Correo: canek_1999@yahoo.com.mx
*Doctor en Educación. Exdirector de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán
