Armando Fuentes Aguirre Catón De política y cosas peores

“Una Piedra del camino me enseñó que mi destino era rodar y rodar”. Oigo a México cantar con dolorida voz esa canción. Nuestro país, en efecto, rodó ya hacia la dictadura de un jefe máximo que a distancia sigue ejerciendo su omnímodo poder.

El nuevo nombramiento de Rosario Piedra Ibarra como titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es una bofetada a la República, a la ciudadanía y a la Presidenta Sheinbaum. He aquí que por orden de López Obrador la mujer menos calificada para el cargo, la rechazada en forma unánime, la que ha mostrado sobradamente su incapacidad para el desempeño de ese puesto, lo recibe nuevamente. Ahora sabemos sin lugar a dudas que Claudia Sheinbaum fue la designada, pero el que manda vive en La Chingada.

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