Fernando Ojeda Llanes (*)
Continuando con mi escrito de la semana pasada con respecto a la probable decisión de Estados Unidos de poner 25% de aranceles a las exportaciones mexicanas, se escuchan comentarios con respecto a que solamente impactará a las empresas exportadoras y no ven que se afecte el tipo de cambio.
Los que comentan quizá pierden de vista que estamos en un mercado globalizado y que el impacto será mundial, por los siguientes motivos:
Aunque los aranceles pretenden proteger la economía de los Estados Unidos, éstos tienen efectos secundarios totalmente negativos, iniciando con la inflación en los dos países. Para compensar los costos de los exportadores, se incrementarán los precios en el país vecino, por tanto, afectará a los consumidores de ese país, debido a que los precios internacionales influyen directamente en los precios internos, que harán crecer la inflación.
Las empresas mexicanas tendrán que compensar el importe de esos aranceles porque ya se convierte en proceso de oferta y demanda, esto significa que los americanos al buscar mejores precios, disminuirán su consumo de nuestros productos y la empresa mexicana tendrá que compensar esa disminución de su demanda, incrementando precios de sus productos en México; si no se logra colocar la cantidad de productos o sus costos son más altos, tendrán que disminuir su producción en el mediano plazo y al disminuir la oferta y mantenerse la demanda, se genera inflación.
En el caso de que México trate de compensar cobrando aranceles a los productos de importación de los Estados Unidos, las empresas mexicanas que importan tendrán incrementos en sus costos de producción y comercialización, por lo que tendrán que aumentar precios, generando inflación; las familias continuarán comprando sus mismos productos, pero al aumentar los precios, adquirirán una menor cantidad.
Las empresas tendrán que buscar su equilibrio entre incremento de precios y su volumen de producción; en caso de no poderlo hacer, podrían incurrir en pérdidas y afectar a los empleos. De cualquier manera, las familias o consumidores de México se verán afectados.
Un ejemplo que nos demuestra la historia es lo sucedido en Argentina, cuando cobró aranceles a sus exportaciones agrícolas con el objeto de incrementar sus ingresos públicos y de alguna forma controlar los precios de los alimentos en su mercado nacional; esta estrategia no le resultó, porque al aumentar los precios de los productos en el mercado internacional, lo llevó a un incremento en los precios de venta internos y una disminución de su producción, debido precisamente a los aranceles; esto resultó en una menor oferta al reducir la producción, elevando en una forma muy alta la inflación, que hasta estos momentos lucha por disminuir.
En cuanto al tipo de cambio peso/dólar, como menciono al principio, los aranceles a las exportaciones pueden afectar a la divisa de diversas maneras, al introducir cambios en la oferta de los Estados Unidos por aumento de precios, se traduce en una baja en la demanda de los productos mexicanos al consumir a precios más bajos los de su propio país, lo que hace que las empresas mexicanas reciban menos dólares y al haber menos oferta de dólares en México, puede llevar a encarecer el dólar; en el caso de que México cobre aranceles a los Estados Unidos, las erogaciones por importaciones serán más caras, por tanto tendrán que salir más dólares de nuestro país
Los aranceles a las exportaciones afectan la balanza comercial de nuestro país. Si las exportaciones disminuyen en forma importante debido a los aranceles, el país puede experimentar un déficit comercial, porque las importaciones pueden superar a las exportaciones. Un déficit comercial prolongado contribuye a la depreciación de la moneda mexicana, ya que se requerirán más divisas para financiar las importaciones.
En conclusión, los países se ven afectados en inflación y tipo de cambio cuando surgen aranceles sin una relación entre éstos para buscar el equilibrio comercial, esto en virtud de que nos encontramos en un mundo globalizado y deben evitarse las guerras comerciales.— Mérida, Yucatán.
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica, consultor de empresas.
