De ninguna manera debemos sentirnos engañados. Lo que estamos viviendo o padeciendo hoy los mexicanos ya se veía venir y poco o nada hicimos para detener la destrucción de nuestras instituciones.

Destrucción que no solo correspondería a edificios, cambio de nombre de dependencias, de personal, de programas, sino, lo más importante, formar parte de una historia construida entre todos los mexicanos.

Sí, porque cada uno de nosotros como hijos de esta hermosa tierra, formamos parte del desarrollo de nuestro México. Unos, emprendiendo un negocio o empresa y dando trabajo a otros, y los más, en las instituciones. Las mismas que se crearon para el crecimiento, fortalecimiento del país y de su gente, que hoy la ignorancia, la estupidez y la arrogancia de quienes ostentan el poder, más no la verdad, se atreven a destruirlas.

Cada gobierno fue dejando su huella construyendo instituciones y lo mejor es que continuaban creando más espacios, de ninguna manera destruían lo que otro había dejado.

Nada fue perfecto, es cierto, pero al menos las instituciones que se crearon cumplieron su objetivo. Por ejemplo, el presidente Álvaro Obregón firmó un decreto el 25 de julio de 1921 con el propósito de crear la Secretaría de Educación Pública. Fue don José Vasconcelos el primer secretario de Educación Pública de nuestro país. Gran mexicano, promotor del derecho a la Educación en México. Abogado, escritor, rector de la Universidad Autónoma de México. Uno de los hombres más brillantes que ha dado el país.

El 19 de enero de 1943 se crea el IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) siendo presidente de la República el general Manuel Ávila Camacho.

En el período del licenciado Adolfo López Mateos es cuando se crea el Issste (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado), el 1 de enero de 1960, considerado una conquista de los maestros. Esa institución vino a ofrecer seguridad social a empleados al servicio de la federación.

Los programas sociales fueron creados para dar apoyo a la población que más lo requería. Solidaridad, con Carlos Salinas de Gortari. Con Ernesto Zedillo fueron dirigidos a Educación, Salud y Alimentación. Al asumir el cargo de presidente Vicente Fox aprobó becas a estudiantes de escasos recursos y apoyo económico a familias marginadas.

Felipe Calderón reformó los cuerpos policiacos; transformó la Policía Federal incrementando de manera considerable el número de elementos. Otorgó becas a estudiantes de escasos recursos.

Lo anterior es una breve muestra de algunos de nuestros gobernantes. Faltó muchísimo, por supuesto que sí, sin embargo, si somos objetivos, observaremos que México tuvo gobernantes que construyeron, que dedicaron recursos a la educación, a la salud, a la seguridad, a la cultura.

Por supuesto que ninguno fue perfecto y sin duda tuvieron errores en su gobierno, pero hay algo que se les reconoce, ninguno se atrevió a desmantelar y menos destruir las instituciones como el gobierno que recién se fue y el que llegó.

Sí, el de un individuo que llegó al poder con el resentimiento a flor de piel. Un individuo embustero que engañó a quien lo permitió y quien le sucedió sigue la misma táctica: la del engaño a través de la llamada “mañanera”. Una plataforma creada y utilizada para polarizar y desinformar.

“Nosotros somos diferentes, no mentimos, no robamos y no traicionamos”. “Nosotros no somos iguales a los que antes gobernaron” ¿De verdad?

“Una nación está en peligro cuando su presidente habla todos los días y se cree la persona más importante de su país”. Esta frase corresponde a Arturo Umberto Illia, quien fuera presidente de Argentina.

Quizás porque a fuerza de repetir las mentiras un día sí y otro también, la gente acaba por creerlas. Es una forma de distraer la atención de los problemas que aquejan al país. Y mientras distraen a la gente, sus aliados, más bien cómplices, van ampliando su red de conspiración en contra de sus instituciones y apoderándose de lo que pueden y a la vista de todos.

Lo imperdonable es el grado de violencia que estamos padeciendo; violencia que corresponde a los “arreglos” de quienes llegaron al poder cediendo parte de nuestro territorio. Hay cosas que no se pueden ocultar y las alianzas con gente del crimen es una de ellas.

¿Quién gobierna en México? Si realmente la presidenta amara a México hubiera detenido la desaparición del INAI, organismo que demostró un buen funcionamiento. Pudo Claudia Sheinbaum desde el primer día de su mandato haber detenido la estupidez de destruir el Poder Judicial. No lo hizo por dos razones; obediencia a quien la puso o peor aún, es igual o peor que su antecesor.

Eso significa, mentir, robar (recursos en una elección innecesaria para que lleguen los peor calificados) y traicionar (la promesa de velar por los intereses de la Nación). Los hombres que un día gobernaron nuestro país no se atrevieron a tanto, como los que llegaron engañando con “no somos iguales”. ¡Por supuesto, son peores!— Piedras Negras, Coahuila.

cholyngarza@yahoo.com

Periodista

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