Si de cumplir lo que marca el librito de la 4T para satisfacer a ya saben quién —prioridad número uno de todo morenista que se precie de serlo— y para planchar el terreno con miras a la visita de la presidenta el martes próximo —prioridad número dos—, el discurso cumplió a cabalidad.
Aquí una perla: “El Renacimiento maya (el pueblo maya en primer lugar, aunque no se le deje pasar a Palacio, se le gasee o se le bañe con chorros a presión) es la expresión de la Cuarta Transformación de México (para llamarse bien nacido, todo discurso debe incluir el cuarto movimiento sinfónico que la patria ha regalado a la bienaventurada generación actual) y su segundo piso (voy a llorar)…”.
Palomita desde Palacio Nacional a este fragmento del discurso.
El autor de tamaña exquisitez es Luis Hevia Jiménez, coordinador de un organismo de acrónimo impronunciable (Copledey), cuyo significado es Consejo de Planeación y Evaluacón del Estado.
La presentación del plan, a los seis meses de tomar posesión la actual administración, como marcan los cánones, se celebró con bombo y platillo en el Centro Internacional de Congresos, ante los más ínclitos personajes que conforman y baten la crema y nata de la política local y otros oficios poco menos dignos que ése. Casi “la crema de la intelectualidad” (Agustín Lara dixit).
Crema y nata, sí, con muy escasa presencia del conveniente y políticamente útil pueblo maya.
Diríase que “se trata de un hecho histórico en el ámbito político y social del Estado”. “Es el punto de partida para ‘nuevos y mejores aires’”. “Ésa es la mejor prueba de que las cosas se están haciendo de la manera correcta… y también es el gran reto y compromiso para las administraciones… para conservar esa confianza en los yucatecos”.
Las palabras que conforman el último párrafo, pensadas y articuladas para engrandecer el hecho y al líder, fueron pronunciadas por el hoy coordinador del Copledey… hace 14 años, en su calidad de líder estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en vísperas de un festejo por el cuarto aniversario del triunfo con que su entonces partido recuperó la gubernatura.
Nihil novum sub sole, Nada nuevo bajo el sol, decía el Rey Salomón.
Después de esto, lector, le ahorro la visita a los anales para comparar la presentación del Plan Estatal de Desarrollo de hace seis años con el actual. Quizá la diferencia más marcada es que aquél fue en el Siglo XXI y éste en el Centro Internacional de Congresos.
Lo que sí resultó nuevo fueron los vivos guindas que lucía la mayoría de las blancas guayaberas, a tono con los nuevos tiempos.
Se dirá que los problemas de Yucatán son ancestrales, o al menos los mismos, y que la diferencia radicará en la manera de abordarlos desde cada estilo y forma de gobierno. Ya se verá. Ojalá ahora sí le den al clavo.
Los grandes temas que presentó el gobierno actual son siete: 1) Gobierno honesto, humanista y cercano al pueblo; 2) Bienestar social para la salud de todas y todos; 3) Educación, cultura y deporte como pilares del renacimiento; 4) Economía con prosperidad compartida y rescate del campo; 5) Infraestructura para un desarrollo territorial ordenado y sostenible; 6) Justicia, seguridad ciudadana y cultura de la paz, y 7) Pueblo maya, raíz y razón de ser.
De acuerdo con el gobernador Díaz Mena, en algún lado, no sabemos dónde, quizá agazapados, escondidos, alejados en otro lugar, hay “agoreros del desastre, que por mezquindad o intereses personales desean ver un Yucatán arrodillado y ven situaciones que les conviene, pero en la realidad no existen”.
Intentamos descubrir, sin éxito, de quiénes se trata. Quizá nos falta imaginación, quizá nos sobra candidez. Bueno sería nos diga a quiénes se refiere.
Nos alienta que “somos más los que queremos un Yucatán próspero, un Yucatán seguro y con bienestar para todas y todos los yucatecos”, agregó.
El Plan Estatal de Desarrollo establece las líneas de acción que seguirá el gobierno en turno y se elabora después de hacer un extenso acopio de necesidades para determinar las más apremiantes, las que marcarán las prioridades de cada administración.
Es, como de alguna manera lo calificó el gobernador, “la síntesis… de la forma de gobernar”. Él le puso algo más de énfasis político: “Es la síntesis de una nueva forma de gobernar desde el pueblo, con el pueblo y para el pueblo”. Amén.— Mérida, Yucatán.
olegario.moguel@megamedia.com.mx
@olegariomoguel
Director de Medios Tradicionales de Grupo Megamedia
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