Preocupantes los resultados de la reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que realiza el Inegi. Cabe recordar que el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática es un órgano autónomo que se encarga de procesar y difundir información sobra la población del país, cuyo objetivo es proporcionar datos para la toma de decisiones. Y el ENSU es un sistema de información de gobierno, seguridad pública e impartición de justicia, que tiene como objetivo principal realizar estimaciones de la percepción de la población sobre la seguridad pública que se realiza trimestralmente a través de entrevistas, es decir, directamente de la población, con una metodología bien diseñada y que durante años ha sido un referente para la seguridad de Yucatán.
Antes de entrar a los números vale la pena hacer una reflexión de cómo nuestros vecinos estados de la península, Quintana Roo y Campeche, hace como treinta años atrás no podían concebirse peligrosos, pero con el paso de los años la seguridad se fue perdiendo, y vemos con mucho desasosiego como los robos, asaltos, secuestros, homicidios y venta de drogas están a la orden del día; en Campeche una persona fue asesinada a plena luz del día, en la calle y frente a su familia, cuando se disponía a llevar a su nieta a la escuela, recibiendo cuatro disparos que ocasionó su muerte inmediata. Una seguridad muy difícil de recuperar y que la percepción ciudadana señala que está retrocediendo.
En el caso de nuestro Estado y en especial de la capital, en donde hay más de 1 millón 258 mil personas, es decir, la mitad de la población yucateca, en los últimos meses en redes sociales veíamos como los mismos ciudadanos hacían denuncias públicas de los robos a las casas y comercios, así como otra serie de actos delictivos que fueron permeando en la percepción ciudadana sobre la seguridad que estamos viviendo.
La percepción de inseguridad en el Estado está experimentando un aumento, según otras encuestas, aunque sigue siendo uno de los más seguros de México. Esto nos debe llevar a revalorar la toma de decisiones, que es el objetivo principal de las encuestas en esta materia.
Negarlo, sería un error, buscar nuevas formas de combatir la inseguridad y reforzar las que están implementándose sería un verdadero acierto para el bien de todos. Dejar de subir banderas blancas, para mirar las banderas amarillas, de prevención y castigo de los delitos, es lo que los ciudadanos demandan, después de todo, quienes tienen la percepción de inseguridad son los mismos ciudadanos.
Ahora bien, la percepción de inseguridad en la ciudad creció del 22.2% al 39.2% entre diciembre de 2023 a marzo de 2025, refleja una creciente inquietud ciudadana, aunque los datos objetivos de seguridad no hayan variado proporcionalmente.
Mérida pasó de 31.5% en el último trimestre de 2024 (octubre-diciembre), a 39.2% al cierre de marzo (primer trimestre) de 2025 en la Percepción sobre inseguridad pública, por área urbana, por lo que la ciudad se ubica en el lugar 12 entre 91 ciudades donde se realizó la muestra.
Hay que considerar que la percepción también impacta la convivencia, las inversiones y la confianza social. La encuesta ENSU de marzo muestra que la ciudadanía tiene mucha más confianza en el gobierno municipal de Mérida (15.9%) por el porcentaje en respuesta, que en el gobierno del Estado (15.95%).
La confianza ciudadana descansa, sobre todo, en la percepción de resultados concretos y transparentes, se puede mejorar la seguridad y la confianza ciudadana con resultados visibles y nuevos métodos, más innovadores.
Lo volvemos a decir, la seguridad es patrimonio de todos los yucatecos, ajeno a cualquier cuestión de índole o bandera política, no permitamos que nadie, ni nada nos robe la seguridad que tantos años nos ha costado cimentar y que podría poner en riesgo mucho de lo que nos ha dado trabajo conseguir.
Pongamos en serio todo nuestro esfuerzo y recursos necesarios para que la inseguridad retroceda. Por supuesto que podemos seguir siendo ese Estado en el que se siga saliendo a “tomar el fresco” y caminar con tranquilidad en sus calles.— Mérida, Yucatán
mariomaldonadoes@gmail.co m
Twitter:@mariomaldonadoe
Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa
