Después de leer en el Diario, el domingo pasado, acerca de lo que sucede en Bayamo, se puede relacionar que, tanto en México como en Cuba hay protestas en diferentes rumbos de sus territorios por los constantes fallos en el suministro de energía eléctrica con sus consecuentes perjuicios. Es muy viejo el equipo de la CFE para resolverlo, sólo hacen injertos que no duran. No existen los recursos suficientes para solucionarlo. Ni aquí, ni allá.

En los hospitales del sector salud faltan insumos para atender a quienes acuden por atención de calidad y los van postergado. Se ha dicho desde la oficialidad que está por resolverse, pero ya nadie cree después de la farsa que la megafarmacia solucionaría el faltante de medicamentos. Sólo fue un elefante blanco, como tantas ocurrencias del señor de Macuspana. Para este caso, como en otros, fue pura publicidad vendiendo esperanza: “La Esperanza de México”, como decía aquel eslogan morenista.

El magisterio mexicano, fiel aliado del “morenismo”, se siente traicionado, se cansó de esperar, se hartó de promesas incumplidas para la derogación y/o abrogación de leyes perjudiciales, como la del Issste 2007 —tan denostada en los discursos de AMLO y tan aplicada en la práctica sin objeción alguna—. Ahora se toman las calles para manifestar su protesta por todo el país.

En el sector pecuario llegó el gusano barrenador que afectará a esa industria. Tiempo hace que se alertó de su llegada, pero ya no existen los controles zoosanitarios de antaño que ponían a nuestra entidad como de primer mundo en esa materia. Todo es por la falta de recursos, por negligente desconocimiento o su nefasta combinación.

Vamos mal por más que nos digan que es lo contrario, la excesiva propaganda no puede sustituir a la falta de acciones fundamentales para el desarrollo del país y del estado.

Hay desconfianza en la seguridad pública de nuestro país, cada día nos enteramos de noticias más aterradoras y ya se atreven los delincuentes a meterse con el poder institucional. Parece que la presidenta Sheinbaum y su secretario de Seguridad no pueden solos contra ese terrible mal, porque según algunas informaciones publicadas existe fuego amigo para desprestigiar la nueva política ante el fracaso de los abrazos y no balazos, y para demostrar, tras bambalinas, quién sigue siendo el dueño del poder en México. En Yucatán hay temor ante esa amenaza del crimen organizado, empieza a resquebrajarse la confianza ciudadana.

En la ciudad de Mérida la responsabilidad legal de la movilidad ciudadana la tiene el Gobierno del Estado, junto con el suministro del agua potable. Para el primer caso parece que se les hace bollos el engrudo, se les ha complicado y, acusando a sus antecesores, no se resuelve. La ciudad ya está muy congestionada de vehículos y su fluir es muy lento como antes veíamos solo en la CDMX. Complica la vida de los habitantes, irrita.

En la vecina isla de Cuba, no sólo hay apagones, sino hambre, su gobierno totalitario fracasado ejerce un control militar y sigue con sus promesas de una vida mejor desde hace más medio siglo, algo que los discursos no resuelven. ¿Ese totalitarismo queremos para México? El control del Poder Judicial nos llevará eso. Es el único que les falta.

Nos urge un movimiento de las conciencias que nos obligue a actuar haciendo a la ciudadanía protagonista y no dejarlo exclusivamente a los poderes constituidos. Hay que entender que las medidas del gobierno no son irrevocables, no son nuestro destino, sino que éste lo construimos nosotros rompiendo con lo impuesto.

¿La ciudadanía mexicana, se dará cuenta hasta encontrarse en la situación que atraviesa el pueblo cubano? Hubo una revolución romántica de transformación en la isla caribeña, empezando con derrotar a los poderosos, y aquello nos convencía, tal y como ocurrió en México con un nuevo Mesías salvador de la Patria, así como AMLO, también catequizaba Fidel y hubo logros importantes para su pueblo hasta que cayeron los soviéticos y ya no podían subsidiarlos, luego el chavismo los apoyó. Hoy se sigue culpando al bloqueo norteamericano de sus desgracias. ¿En 66 años de revolución antiyanqui no han podido hallar alternativas mejores para la vida de sus ciudadanos? Aferrarse a una idea que no funciona resulta una obcecación fanática: una locura.

La 4T con su segundo piso, tal y como se nos demuestra en la historia, no es un camino ya determinado e inamovible, los pueblos latinoamericanos no estamos condenados a una vida llena de penurias y a la falta de libertades.

No es extraordinario este coincidir con otros pueblos de nuestro continente en su giro al populismo, y para salir de él, la responsabilidad es, para este caso, de todos los mexicanos, porque tampoco se trata de retornar a los tiempos del PRI o de un PAN decepcionantes. Seguro que si nos lo proponemos hallaremos mejores alternativas. No hay destino manifiesto, pero se requiere de la decisión, de la participación. Basta de contemplaciones.

Ya es justo que para este siglo XXI, los mexicanos vivamos mejor como hicieron otros países que arrojaron el lastre de gobernantes corruptos que han repetido la misma historia con diferentes argumentos en sus campañas, pero con resultados similares, porque los enloquece el poder y su afán de apoderarse de los recursos nacionales. Todos son iguales, aunque pregonen lo contrario, porque como se dice: De lo que más se presume, es de lo que más se carece.— Mérida, Yucatán

*Escritor

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán