Después de la pirotecnia que soltó en contra del Va y Ven, el expanista Jacinto Sosa Novelo, actual director de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), vinieron las aclaraciones y los desmentidos de parte del gobernador Joaquín Díaz Mena.
Como en otras ocasiones en que sus funcionarios han metido la pata, el jefe del Ejecutivo estatal tomó el tema en sus manos para aclarar, tajantemente, que no desmantelarán el sistema de transporte que fue creado en la administración estatal de Mauricio Vila Dosal, ni se aumentarán las tarifas que pagan los usuarios por el servicio.
El afán de protagonismo del exdiputado local originario de Valladolid, Sosa Novelo, no es de extrañar, puesto que es un funcionario con un perfil político demagógico, cuyo paso por el PAN fue irrelevante, partido al que renunció (¿al darse cuenta de que ya no tendría más opciones de obtener puestos o candidaturas?) para brincar a Morena, con la promesa de posiciones cómodas y con buenos sueldos.
Bancada
Lo extraño es que la bancada del PAN, que coordina el veterano político (expriista) Roger Torres Peniche, le dio su voto para ser director de la ATY, a sabiendas de que para esa posición se requería un perfil netamente técnico y no un político reciclado y con fobias tremendas en contra del PAN y del ex gobernador panista y sus colaboradores.
No es de extrañar que un gobierno morenista culpe a sus antecesores de lo que no logra resolver, lo preocupante es que regresemos al esquema anterior; en el cual, los concesionarios pactaban con los altos funcionarios estatales para apropiarse del sistema de transporte y hacer lo que les dé la gana.
Idea
Si los cambios al sistema Va y Ven se hacen con un perfil netamente de negocios a favor de los concesionarios, en un esquema de “ganar ” para los empresarios y no desde la óptica de que el transporte es un servicio público y si este gobierno no escucha a los usuarios del transporte público (estudiantes, amas de casa, personas de la tercera edad, trabajadores, etc.) y sólo da oídos a los empresarios regresaremos al esquema anterior, donde los concesionarios pactaban subsidios a su favor con el gobierno a cambio de favores para el “acarreo” de gente en campañas políticas y en elecciones.
El riesgo es que deje de invertirse en la mejora del sistema de transporte y en el mantenimiento de las unidades.
Recientemente al cumplirse un año de su triunfo electoral que lo convirtió en gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena destacó tres retos claves para lo que resta de su administración, en los cuales enfocará sus baterías: salud, educación y transporte. Respecto a este último tema, dijo que se tiene que hacer una reingeniería total al sistema Va y Ven y que los subsidios deben beneficiar al pueblo y no a unos cuantos que lo planearon con contratos amañados para sacar provecho más allá de un sexenio.
La idea es buena, el detalle es cómo hacerlo y que sea con criterios netamente técnicos y no políticos, lo cual se antoja difícil, teniendo a la cabeza de la ATY a un político reciclado, es decir, a un rudo y no a un técnico.
Lo dejo de tarea.— Mérida, Yucatán
rogergonzalezherrera@yahoo.com.mx
Profesor
