Los amigos de siete décadas en adelante nos reunimos después de algún tiempo. Ya no sé si esta reunión es de algarabía o de despedida: expresó el convocante cuando agradeció la presencia. Dura reflexión en su mensaje, porque en dos semanas anteriores se fueron, para siempre, tres contemporáneos, con las consiguientes afectaciones emocionales al grupo.
Aquello ocasionó tratar de las enfermedades y la muerte, lo que habíamos decidido no hacer desde las reuniones anteriores, pero aquel día se abrió un espacio.
Creo que la edad nos prepara para aceptar lo irremediable, aunque desde siempre se ve como algo lejano y que toca a otros, a nosotros los viejos sobre todo, aunque no hay edad para despedirse del mundo.
Nos convertimos en filósofos tanatólogos, hasta que un compañero nos ubicó diciendo que no venimos a conversar de eso, sino a pasar un rato agradable y productivo para elevarnos el ánimo. Propuso hablar del béisbol, ya que somos aficionados desde siempre, cuando íbamos al parque Carta Clara para ver a los Venados de Yucatán en la desaparecida Liga del Sureste con sus alegrías y sinsabores porque el equipo de casa nunca ganó un campeonato, a pesar de ser el que mayor número de aficionados metía a los estadios.
Aquella sugerencia beisbolera no alegraría mucho cuando se tocara lo referente a los Leones de Yucatán por el inestable paso que llevan en la actual campaña, muy similar al del año anterior cuando tenían como sede la ciudad de Kanasín. Tal vez estén peor.
Se fueron dando ejemplos para relacionar ese popular deporte con la grilla. Hay similitudes con el andar en la vida. Fíjense, cambiaron al mánager y todo sigue igual, son inconsistentes, les falta actitud, están como desganados y empeoran. La afición se decepciona. Hagamos de cuenta que el equipo es el gabinete y la afición la ciudadanía.
Hay algo menos que un equipo con integrantes que han visto pasar sus mejores años en otros clubes y los anunciaron como estrellas que no han funcionado. Hacen el ridículo por la vapuleadas que les dan.
En un equipo de béisbol profesional se necesita tener una chequera bien respaldada con hartos billetes para traer a los mejores jugadores como nos habían acostumbrado los hermanos Arellano.
Para gobernar se requiere de recursos para atender las necesidades de la ciudadanía; las promociones y las promesas dejan de atraer, porque solo las obras son amores. Discutíamos de algo que nos lastima como aficionados al Deporte Rey, pero también como ciudadanos que vemos a los gabinetes de los gobiernos que no cuajan. Vamos de mal en peor, se dijo, pero también se puede remontar a un mal arranque con los ajustes necesarios, e incluso terminar ganando con buen liderazgo.
También se comentó que los maestros, nuestros colegas en activo, volverían a las aulas a partir del lunes 16, al parecer por un acuerdo nacional que permeó a los asustadizos líderes del magisterio local que se quedaron como el perro de las dos tortas y sin los argumentos sólidos para continuar, aunque hubo quien los aplaudió, también quien los insultó por haberlos llevado a una lucha en la que no obtuvieron nada o casi nada.
En el gobierno piensan que el tiempo podría apagar el rencor que queda en este gremio combativo y mayoritario, pero desatendido y muy mal pagado que no puede trabajar en espacios áulicos en buenas condiciones
Lo cierto es que son organizados, muy combativos y si no se atienden sus demandas con celeridad, de súbito volverán a las calles, quizá antes de la elección de 2027. Ya advierten que habrá voto de castigo. Como en la relación de Madero con los zapatistas, no olvidan que no les cumplieron las promesas de campaña.
Continuó la reunión con los chascarrillos de siempre, pero también nos fuimos a lo de ahora, porque el leer nos actualiza, aunque siempre encontremos ejemplos del pasado para relacionar.
Al parecer desde los disturbios ocurridos en el barrio de Watts allá en la mexicanísima ciudad norteamericana de Los Ángeles, no había una revuelta de esa magnitud. Era 1965 cuando ocurrieron violentos enfrentamientos entre las fuerzas del orden y la comunidad afroamericana.
Lo que originó aquella protesta fue el arresto con saña a un joven de color, pero detrás había un rencor acumulado por la pobreza extrema, el desempleo, la falta de oportunidades educativas y un cuerpo policiaco racista que se excedía con ellos.
Ahora son los migrantes latinos, en su mayoría mexicanos, por las arbitrarias medidas dictatoriales en el país de la democracia, impuestas por el emperador Trump, quien nunca imaginó la magnitud que tomarían en importantes ciudades.
Ese suceso ya causó tensión en las relaciones binacionales, porque culpan a nuestra presidenta de injerencista y de arengar el movimiento, así como de una invasión con banderas mexicanas.
Quizá creen, recordando la historia, que podría pasarles algo similar como cuando en el México en ciernes se permitió a Moisés y Esteban Austin la entrada de colonos norteamericanos a Texas hasta convertirse en mayoría sobre los mexicanos.
Funcionarios estadounidenses acusan a la Dra. Claudia y utilizan como evidencia un video que parece ambiguo, pero el expresidente Zedillo dice: “En política, y más en la diplomática, la forma y manera de decir las cosas siempre lleva una intención”. Dijo también a la mandataria mexicana, que su forma de actuar fue una vergüenza.
Estas reuniones nos hacen sentir expertos en salud, en deportes y en política.—Mérida, Yucatán
Escritor
