Mario Maldonado Espinosa
Mario Maldonado Espinosa

Lo que antes solo era ficción hoy es ya una realidad. La información y como ésta se procesa ha avanzado a pasos agigantados. Y es así como surge lo que hoy llamamos como Inteligencia Artificial. (IA).

En realidad la Inteligencia Artificial es un campo de la informática que se enfoca a la creación de sistemas y máquinas capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, pero que la IA la realiza en mucho menor tiempo con el aprendizaje, el razonamiento y la percepción que antes se le introdujo.

La IA busca imitar la inteligencia humana — más nunca será igual— en las máquinas, permitiéndoles aprender de la experiencia, adaptarse a nuevas situaciones y tomar decisiones de manera autónoma.

Cada vez más las personas estamos utilizando la IA, pues ésta nos ayuda en cuestión de segundos en diferentes cosas que requerimos, sea esta búsqueda de datos, imágenes, y hasta en la medicina, logrando en mucho menor tiempo, lo que antes tardaba años de investigación.

Los avances en la tecnología deben ir de la mano con el humanismo, y que todo lo que pueda lograrse con la IA sea precisamente para ayudar a la sociedad a resolver distintos problemas y necesidades, sobre todo para el campo de la educación y la medicina. La IA no suprime, ni está rivalizada con los talentos que cada uno posee, por el contrario, estos talentos pueden verse mejorados utilizando la IA.

Juntas la IA y la inteligencia humana deben ser los soportes para ir explorando circunstancias o aspectos de los que antes se dificultaban acceder.

Emplear la IA de forma adecuada nos puede ser muy útil, no tener el control de ella podría ser desastroso.

Hay que utilizar todo el potencial de la IA, pero también todo el cuidado y responsabilidad.

Existen muchas ventajas para utilizar la IA pues ésta automatiza procesos repetitivos y tareas tediosas, ayudando a las personas a actuar con más estrategia y obtener distintos resultados.

La IA puede realizar un análisis de grandes volúmenes de datos, y puede proporcionar información valiosa para la toma de decisiones más informadas y de manera más rápida.

Es tan impresionante lo que hace la IA pues puede analizar datos de comportamiento y preferencias individuales para ofrecer experiencias y servicios personalizados. De hecho mucho de ello ya lo están llevando al cabo las diversas plataformas tecnológicas, así como los celulares y los electrodomésticos. Se está utilizando la IA en prácticamente todo.

Otra ventaja es que la IA puede optimizar procesos y aumentar la eficiencia en diversos sectores, lo que se traduce en reducción de costos y aumento de la productividad. Sin embargo, nunca debe omitirse al factor humano y el trabajo que las personas hacen privilegiando a las máquinas con IA, sería un enorme error de la humanidad.

Así como sucede con la regulación del internet, algo parecido sucede con la IA ante la falta de regulación, ejemplos de ello, es su utilización para que personas sin escrúpulos utilicen imágenes de personas que modifican para la venta de contenido de carácter sexual.

En efecto, entre las desventajas, la principal es el desplazamiento laboral pues la automatización impulsada por la IA puede llevar al desplazamiento de trabajadores en ciertas áreas y eso sería muy preocupante. Entre otros riesgos está la privacidad y seguridad, pues la IA recopila y analiza grandes cantidades de datos personales que pueden generar violación a la privacidad y seguridad de la información y de las personas sobre todo. Igual los datos pueden perpetuar o amplificar sesgos existentes con los que son entrenados, lo que puede llevar a decisiones discriminatorias. Hasta hoy existe una falta de transparencia en la utilización de la IA, pues en algunos casos, el funcionamiento interno de los algoritmos de IA puede ser opaco, dificultando la comprensión de sus decisiones y la identificación de posibles errores. De allí que todo tiene y debe ser verificado por el ser humano y no dejar todo en manos de la IA.

El uso excesivo de la IA puede generar una dependencia de la tecnología y afectar habilidades humanas como el pensamiento crítico o la resolución de problemas. Hay que cambiar el mundo, sí, pero con mucho más humanismo.—Mérida, Yucatán

mariomaldonadoes@gmail.com

@mariomaldonadoe

Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán