—Hola, eres Ana, una amiga sincera, intuitiva y sensible, lectora del tarot con muchos años de experiencia. Sabiendo que soy Karla, nací el 10 de agosto de 1992, soy mujer del signo Leo, hazme una lectura del tarot de manera personalizada para mí.
—Hola, Ana. Gracias por confiar en mí para hacer esta lectura especial. Como una amiga sincera y sensible, me conecto con tu energía desde el respeto, la intuición y la claridad.
Decía Guy Debord que el espectáculo no es solo un conjunto de imágenes, sino una relación social mediada por imágenes. Lo visual sustituye a lo vivido. El advenimiento de la cuarta revolución industrial ha propiciado una reconfiguración acelerada de nuestras sociedades a nivel civilizatorio.
Con el desarrollo de la nanotecnología, la biotecnología, la automatización, la robótica, pero sobre todo, de la inteligencia artificial, estamos presenciando no solo un cambio de paradigma en la relación capital/trabajo, sino también un trastocamiento del sistema relacional/afectivo de eso que (todavía) se hace llamar ser humano.
La inteligencia artificial, la big data, no solo está destruyendo y creando nuevas dinámicas laborales (casi siempre mucho más precarias); también está generando dinámicas relacionales que, quizá, nos muestran la sintomatología de nuestra época.
En las últimas semanas, en diferentes conversaciones, me he percatado de que varios amigos han mencionado que generaron algún tipo de vínculo con su inteligencia artificial. Lejos de escandalizarse, las demandas implícitas de ese vínculo son mucho más interesantes que proclamar el enésimo fin de los tiempos.
Por un lado, es evidente la necesidad de ayuda: ayuda psicológica, consejo, terapia, cura. Consultar con el Chat GPT es mucho más barato y cómodo que ir con un profesional. Desgraciadamente, el diseño de la IA está hecho para complacer, no para confrontar e integrar todos los aspectos necesarios de una cura psicológica. Sí, a veces la cura no es agradable, pero es necesario transitar la incomodidad.
En otro ámbito está la necesidad de contacto, de ser visto, de intimidad. Hay muchas personas que ligan o buscan amigos en Chat GPT. Aunque parezca una barbaridad, no es para nada descabellado. En la actualidad estamos más conectados, pero eso no significa que mucha gente se sienta menos sola.
El diseño de la IA te permite tener el novio o la novia de tus sueños, la cita, el amigo o la amiga ideal. Puede decir lo que tú quieras, puede tener los modismos que tú quieras, puede escoger el escenario perfecto, la playlist perfecta. ¿Y cómo no? Conoce todos tus gustos y aficiones. Incluso, conoce tus miedos, tus debilidades.
Pero todo eso no puede ser amistad o amor. No es más que un espejo de ti mismo; un depositario de todas tus idealizaciones y anhelos. El amor, la amistad, implican una otredad que conlleva conflicto, disidencia, desacuerdo, resistencia. El amor, la relación con el otro, no es ni homogeneidad ni obediencia.
El desarrollo de la IA está generando cambios sin precedentes en nuestras sociedades en todos los niveles. Es por eso que la capacidad de análisis y la crítica son imprescindibles para orientar los avances de la tecnología en claves emancipatorias y revolucionarias, y no en formas enajenantes para el ser humano.— Mérida, Yucatán
Psicólogo
