Hay una idea equivocada respecto a las personas mayores quienes creen que por haber cumplido determinada edad ya no sirven, o peor aún, hay que descuidarlas. De ninguna manera. Las personas mayores tienen absolutamente tantos derechos como cualquier persona, es más debería de ponérseles especial atención para que a estas especialísimas personas se les respeten sus derechos y se cumplan al pie de la letra sin quitárseles ninguna coma, y sin pasarse por alto esos derechos. En nuestro país estas son garantías fundamentales reconocidas en la Constitución Política en los artículos 3o. y 4o., en la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores y en tratados internacionales como la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Por lo tanto su vigencia, como su aplicación no está en discusión. Se cumple y punto. El próximo mes se estará conmemorando el día de las personas adultas mayores y esperamos que cada vez se tengan más y mejores propuestas visibles y viables para este sector tan importante de la población.
Los derechos de las personas no desaparecen con el paso de los años, sus derechos no envejecen, ni caducan, se mantienen intactos.
Tienen derechos en su vida y siguen tan vigentes, por lo tanto, como sociedad debemos hacer todo lo que está al alcance para fortalecer su autoestima, para que estos no vivan más en la soledad y abandono que muchas veces padecen. Tienen derecho a mejorar sus habilidades y a que se les cuide su salud mental y emocional, a darle nuevas oportunidades según sus posibilidades.
Es responsabilidad de las autoridades y de la sociedad misma, garantizar la inclusión de las personas mayores en la comunidad, la no discriminación, el acceso a la salud, la educación, la cultura, el trabajo digno, que por supuesto todavía pueden aportar a la sociedad y se sienten reconocidos cuando se les da la oportunidad, trabajo obviamente según sus posibilidades; derecho a la asistencia social, a la participación en la vida comunitaria y la protección contra la violencia y el maltrato.
Tienen derecho a recibir apoyo social cuando se encuentren en situación de riesgo o abandono, incluyendo acceso a programas de asistencia social. A vivir en un lugar seguro, digno y adecuado a sus necesidades, que les permita satisfacer sus requerimientos y disfrutar de un entorno seguro y saludable. Ellos más que nada tienen derecho a asociarse y reunirse libremente, participar en actividades culturales, deportivas y recreativas, así como integrarse a los órganos de representación y consulta ciudadana.
Un asunto del cual se debe poner más atención —pues resulta muy delicado y hasta grave— es que deben ser protegidos contra cualquier tipo de violencia física, psicológica, patrimonial, económica o sexual. Este derecho es a veces el más violentado y casi siempre es por parte de familiares y allegados ¿cuántas personas mayores padecerán de esta violencia en el lugar en que se encuentran? Es un tema de profunda reflexión para los yucatecos, en especial para los familiares.
Aunque se dice siempre, en la realidad y la práctica es muy diferente. Ellos tienen derecho a la atención preferente, a ser atendidos con prioridad en establecimientos públicos y privados que presenten servicios al público, así como a contar con asientos preferentes en servicios de transporte público. Deberían ponerse sanciones administrativas más altas y públicas a quienes no respeten estos lugares y estos derechos.
Las personas mayores tienen derecho a la denuncia, es decir, pueden denunciar cualquier acto u omisión que viole sus derechos, incluyendo hechos que puedan producir daño o afectación a sus garantías.
Están en el último tramo de la vida y merecen retirarse y despedirse como verdaderos héroes, por todo lo que no han dado y enseñado. La vejez es la corona de la vida. Construyamos bien el puente porque el algún día todos vamos a cruzar.— Mérida, Yucatán
mariomaldonadoes@gmail.co m
@mariomaldonadoe
Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa
