José Antonio Gutiérrez Triay (*)

“El fin del homicidio en México y América Latina suena como obra de ciencia ficción”.— Carlos Elizondo Mayer-Serra, en Los de Adelante Corren Mucho. Desigualdad, privilegios y democracia (Penguin. 2017)

Existen muchos dichos falsos que se atribuyen a personajes históricos, son utilizados, sobre todo, por los políticos para justificar su actuar como los héroes de la Historia de Bronce.

En anterior entrega mencioné a la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco, entonces inexperta para el cargo, pero, sin duda, audaz. Se le recuerda en un programa televisivo de entrevistas a cargo de Andrés Roemer (hoy exiliado en Israel acusado de violaciones); cuando el entonces conductor preguntó a la joven gobernadora —quien no había concluido sus estudios en el CBTis de Motul— acerca de sus lecturas favoritas. Ella, sin rubor alguno, contestó que El Quijote de la Mancha. Tras sardónica sonrisa, Roemer volvió a indagar preguntando acerca de alguna parte que le hubiera impactado. Sin pensarlo mucho, expresó: Aquella que dice “Ladran Sancho, luego cabalgamos”.

Según entiendo aquello no aparece en la magistral obra de la Literatura Universal, pero es vox populi. Quien escribe la usaba hasta que un maestro prestigiado lo corrigió y dijo que una expresión, muy parecida, era de Goethe, pero la idea atribuida a Cervantes permeó más que la auténtica.

Muy utilizada en la clase política, como versículo bíblico, es el enunciado atribuido a Juárez: “A los amigos la ley y la gracia, a los enemigos, simplemente la ley”. El conspicuo historiador Héctor Aguilar Camín, en un programa televisivo expuso que no existe evidencia alguna de que el Benemérito haya expresado aquello.

En los dos últimos gobiernos, de manera general se aplica, es su sustento para justificar su actuar, pero no sólo ellos, así fue desde siempre. Como en el obradorato, han presumido que ellos no son iguales a los anteriores, debemos revisar su proceder.

A los adversarios, ni la ley, sólo la desgracia en grado superlativo; a los amigos o aliados, la gracia sin límites es su divisa. Así fue durante el gobierno de Andrés Manuel como un germen para volver a la llamada dictadura perfecta, tal y como se señalaba a los gobiernos del PRI.

Realizaron grandes alianzas con los connotados políticos, antes adversarios, a falta de operadores expertos; por supuesto que estos aceptaron para que no les aplicaran la ley por sus conocidas pillerías, a cambio de utilizarlos con sus conocidos mapaches para ganar elecciones que mantuvieran en el poder al morenismo bajo el báculo de un nuevo Jefe Máximo: Andrés Manuel.

Cuando en las elecciones de 2024, los resultados no les daban la mayoría calificada para realizar los cambios constitucionales, decidió el gran poder otorgar a Morena y partidos aliados 364 diputados con el 55% de los votos obtenidos y les dieron mayoría calificada sin llegar al 60% de los sufragios. La oposición conquistó el 42% de los votos y tan sólo alcanzó 135 curules. Aquella es una noticia antigua, pero es importantes recordarla cuando los aliados de la 4T (PVEM y PT) manifestaron intenciones de rebeldía contra la reforma constitucional en el rubro electoral.

Aquella mayoría espuria en el Congreso Federal posibilitó desbaratar organismos de contrapeso necesarios para la vida democrática y querían el pastel completo del INE cuando ya lo tienen casi todo. Se camina a la dictadura, pero los electores tendremos la última palabra. Acabándose los contrapesos, ¿hacia dónde iremos?

Casi todo el poder en la llamada 4T ya quisiera tener a Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, frente a un pelotón de fusilamiento al acusarla de traición a la patria después que se descubriera que, tras la destrucción de un gran laboratorio para elaborar drogas, mueren en dudoso accidente de tránsito dos agentes de la CIA junto con elementos de la Fiscalía chihuahuense.

Las jaurías legislativas morenistas se lanzan contra la gobernadora panista. Lo que no se hizo contra el gobernador de Sinaloa por las detenciones de capos en territorio mexicano con ayuda gringa.

La oposición exige piso parejo, que no haya justicia selectiva, porque existen casos de gobernadores acusados de ligas con el crimen organizado, y los “noroños” y demás agitadores profesionales se han visto muy dóciles cerrando la boca y cubriéndose con la piel de ángeles.

Política de coerción para intimidar a la oposición, muy clara contra la gobernadora panista, un auténtico throffer, vocablo anglo de threat (amenaza) y offer (oferta), acuñado por un filósofo canadiense, según Aguilar Camín en La Dictadura Germinal. (Penguin, 2025.) No olvidar que viene un relevo en el gobierno de Chihuahua, donde el oficialismo no las tiene todas consigo, aun imponiendo como candidata a una hija de Elba Esther Gordillo y patrocinada por el senador Adán Augusto.

Luego entonces la supuesta expresión juarista la acogen muy bien en el “morenismo” de manera exacerbada.— Espita, Yucatán

Escritor, docente y cronista de Espita

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