En México y en otros países del mundo —no todos por supuesto— los políticos son sinónimos de personas leguleyas, mentirosas, corruptas y oportunistas, entre otros términos negativos.

Para colmo de males solo en aisladas ocasiones se procede contra exfuncionarios mexicanos que aprovecharon sus cargos para robar, transar y enriquecerse.

Es coincidente pero en la mayoría de los casos en los que se procede se trata de adversarios de quienes ostentan el poder a nivel estatal o nacional, o bien cuando el político se ha convertido en un personaje aborrecible ante la opinión pública.

Ahora con la llegada de Morena y de la mal llamada Cuarta Transformación se pueden agregar algunas características que conviene analizar a propósito de la reciente declaración patrimonial del exfiscal federal y hoy flamante embajador de México en el Reino Unido, Alejandro Gertz Manero.

En primer lugar hay que descartar de una vez por todos la tan cacareada austeridad de los funcionarios de la 4T, una y otra vez López Obrador siendo presidente pregonó la honestidad de los políticos de Morena, pero al paso de los años hemos visto de todo.

Desde aquellos que viajan a todo lujo, otros que lucen relojes y joyas costosas, algunos más que compran residencias fastuosas hasta aquellos que no tienen empacho en pagar de contado un auto Rolls-Royce de colección valuado en 2.7 millones de pesos, es decir unos 160 mil dólares.

No podemos imaginar a un hombre como Gertz Manero, atendiendo infinidad de asuntos en la complicadísima Fiscalía Federal de la República, darse tiempo para negociar la compra de un auto de lujo que quizás usaba unos cuantos minutos durante los fines de semana.

No creemos que haya enviado a un familiar para pactar la compra toda vez que sus relaciones interfamiliares no eran buenas, en cambio debió pedir a su secretario particular que atendiera el asunto y luego lo enviaría con cheque en mano a una sucursal bancaria para hacerlo efectivo y entregarlo después al vendedor.

¿Se ahorrarían algunos buenos pesos en IVA? ¿Habrá tomado precauciones Gertz Manero para evitar que esta transacción fuera considerada como lavado de dinero encubierto?

Aparte de la deshonestidad que evidencia esta nueva casta de funcionarios extraídos de Morena, muy parecida a la “comalada” de millonarios que cada sexenio producían los gobiernos priistas, hay que agregar el engreimiento que muestran a cada rato.

A pesar de ser sorprendidos “in situ” y bajo todas las agravantes, los funcionarios niegan cuanto pueden o bien terminan justificando sus acciones con razones endebles como la compra de su mansión por parte del senador Gerardo Fernández Noroña.

Otra nueva característica se refiere a la impunidad y el silencio que rodea los actos deshonestos de quienes según AMLO deberían practicar la “pobreza franciscana”, bajo la premisa de que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”.

Pues una vez más vemos como en el pasado a funcionarios muy ricos como Gertz Manero que disfrutan del poder y que son premiados con embajadas en el extranjero sin jamás haber contado con experiencia en la política exterior. El exfiscal hizo pública su declaración patrimonial que incluye 13 propiedades, 15 cuentas bancarias, joyas por más de 18 millones de pesos y obras de arte por 8 millones.

Además posee siete autos de colección, entre ellos dos vehículos Rolls Royce y entre sus cuentas bancarias llaman las atención dos de España, una de Estados Unidos y una más de Suiza.

Lo conducente para aclarar este caso ante la opinión pública sería que Gertz Manero revele el contenido de sus recientes declaraciones fiscales presentadas ante el SAT para cotejarlas con su declaración patrimonial.

En este episodio López Obrador sale muy mal parado porque es evidente que el exfiscal no cumplía con los mínimos necesarios para ser funcionario de la 4T, aun cuando se asegura que buena parte de sus bienes los heredó a sus tres años de edad.

Y como colofón agregue usted la complacencia que reina alrededor de este como en otros casos donde se involucra a los morenistas.

La presidenta Sheinbaum no ha opinado al respecto, pero sí crucifica cada vez que puede a los empresarios y a “fifís” que se oponen a su gobierno.

Usted recordará que AMLO solía dar los datos personales de periodistas, empresarios y otros adversarios, pero ahora sabemos que escondía, supuestamente por razones de seguridad, información relevante de su fiscal federal. Así las cosas.

Noticia final: Logró México el milagro de ganar por vez primera sus primeros tres partidos en una Copa del Mundo, un mérito sin duda de este grupo de jóvenes que se ha entregado de lleno bajo la batuta del experimentado Javier Aguirre. ¡Que sigan los triunfos!— Ciudad de México.

Periodista

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