Interesante llamado hizo la Iglesia Católica a discernir en el uso de las redes sociales, advirtiendo que no todo lo viral es verdad. Pide evitar la difamación, las mentiras y el uso adictivo, fomentando en su lugar el respeto y la construcción de la verdadera comunidad.
Hace un llamado a no caer en la desinformación, a contrastar fuentes y evitar difundir rumores. Ha advertido que muchas cosas en el entorno digital engañan y carecen de integridad. Exhortó a los jóvenes a buscar la verdad y priorizar la mirada a los ojos sobre el número de “me gusta”.
Pidió además un debate abierto sobre la inteligencia artificial y las pantallas. Se enfatiza que el desarrollo tecnológico debe respetar la dignidad humana y no sustituir el pensamiento crítico.
Hizo un llamado sobre el aislamiento y toxicidad que pueden traer las redes sociales. El mal uso del internet está alejando a las familias y creando escenarios de ciberacoso y división.
El problema no es la herramienta, sino el uso que se haga de ella
Desde luego que las redes sociales pueden servir para aprender, informarnos, entretenernos, debatir —por qué no— pero con respeto, el problema empieza cuando hay difamación y falsedades.
Las redes sociales son una potencial herramienta para hacer saber la verdad o la realidad de las cosas. O para difundir en grandes dimensiones una mentira.
Lo terrible es cuando fomenta el odio (hate) la división o para denigrar la dignidad de las personas
Lo terrible es cuando se cae en el juego de las redes sociales no solo por dar por válida una noticia falsa, sino también por difundirla.
La pregunta es ¿Qué hacemos cuando estamos ante un comentario o post negativo que sabemos que es falso? ¿Lo difundimos?
Debemos estar conscientes de que toda herramienta en esta vida, sin excepción alguna, es un peligro si no sabemos usarla. Es ahí donde entra la urgencia de verificar una noticia. Más ahora que la IA está utilizándose de manera acelerada, en la que pueden crearse voces, situaciones, así como truquear videos..
Las redes sociales tienen un alcance inimaginable. Es impresionante cómo las noticias del mundo entero corren tan rápido a través de las redes sociales que las cadenas de noticias ya no pueden esperar a dar noticias exclusivas como antes se hacía que teníamos que esperar el noticiero de la noche o que compremos el periódico al siguiente día. La noticias “vuelan” y se difunden con más rapidez, por eso, ahora los medios de comunicación se valen de las redes para informar en tiempo real.
Las noticias ahora son tan rápidas que basta con escribir un tuit, o subir un post para que esta empiece a replicarse de manera impresionante
En la esfera gubernamental esto tiene repercusiones, porque muchas veces prefieren no decir lo que está sucediendo, pero siempre hay un medio o persona que dice el acontecimiento.
Puede intentar el gobierno comprar algunos medios de comunicación para que no den las noticias o den lo que le conviene, pero aunque lo hagan, la velocidad de las redes sociales se encarga de hacerle saber a los ciudadanos lo que está sucediendo. Ese es el poder del alcance que tiene las redes sociales.
Hoy en día los alcances de las redes sociales son tan extensos que se prefiere invertir en redes sociales. Los programas de televisión han comenzado a medir su rating a través de las redes sociales. Y ni qué decir de los millones de visitas que recibe un video de un artista en tan sólo unas horas. Por ello es importante tener mucha responsabilidad con el contenido que se sube y se ve.
Por ello, hay que aprovechar el gran alcance de esta herramienta, pero sabiendo discernir lo bueno de lo malo, lo verdadero y la mentira, hay que saber bien cómo usarlas. Tenemos que ser conscientes del poder de las redes sociales, ellas pueden ser un motor de cambio en la vida de mucha gente. Pero hay que tener prudencia y cautela sobre qué leemos y qué compartimos, porque pueden destruir muchas cosas y personas. Las redes sociales son herramientas poderosas; usarlas adecuadamente y con responsabilidad, significa respetar a los demás, y construir una comunidad basada en el respeto a la dignidad humana.— Mérida, Yucatán
mariomaldonadoes@gmail.com
@mariomaldonadoe
Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa
