La clausura temporal de Las Dunas, en Chuburná Puerto, no debe celebrarse como una derrota de la inversión ni proclamarse como una victoria del ambientalismo. Debe leerse como una advertencia: en la costa, ningún permiso releva de demostrar que un proyecto es compatible con el territorio.

El desarrollo contempla 14 edificios y 138 departamentos en nueve hectáreas, cerca del puerto de abrigo. La Profepa suspendió las obras al advertir posibles incumplimientos ambientales y afectaciones a flora protegida. La medida no equivale a una cancelación: impone una pausa jurídica y técnica para deslindar responsabilidades y determinar correcciones.

Has llegado al límite de notas gratuitas, para seguir leyendo…

Crea una cuenta, es gratis y
podrás leer 5 notas más.

Suscríbete a nuestros planes
y obtén acceso ilimitado.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán