Antes del catastrófico arribo al poder de AMLO, el Azote de México, gracias, en buena parte, al pérfido patrocinio antirrepublicano y antidemocrático de Peña Nieto y de Videgaray, con quienes suscribió aquél un pacto inconfesable para facilitar su acceso a la presidencia, en México, sí, antes del 2018, había medicinas, funcionaba el Seguro Social y más tarde el Seguro Popular. Antes crecíamos económicamente a tasas bajas, sí, pero evolucionábamos en términos de la generación de riqueza propia de un país de reprobados… La marca México era reconocida en el mundo, gozábamos de crédito internacional, la deuda pública era manejable después de los tropiezos de 1994, entre otros quebrantos monetarios más. Se había impuesto la prudencia y la sensatez: ya no nos amenazaban las casas calificadoras mundiales con la devastadora pérdida del grado de inversión, contábamos con fideicomisos para superar urgencias nacionales y con una promisoria certeza jurídica, confianza en el exterior y consolidábamos, con grandes esfuerzos, un Estado de derecho con sus enormes dificultades políticas.
Antes, México era respetado en los foros mundiales y, con sus debidas excepciones, nuestros funcionarios se respetaban a sí mismos. Antes se conciliaban los diversos intereses políticos para integrar un régimen de pesos y contrapesos, se creaban organismos autónomos para garantizar el proceso evolutivo de nuestra democracia, de nuestra economía y de la sociedad en su conjunto, como el Banco de México, el INE, el TRIFE, el INAI, el INEGI, la CNDH, el CONEVAL, la CRE, entre otros tantos más.
Antes de la llegada del Atila macuspano y de los bárbaros al poder, el territorio nacional no estaba controlado en un 60% por el hampa ni jamás jefe alguno de la Casa Blanca se hubiera atrevido en la ONU y en presencia de más de una centena de presidentes y primeros ministros del orbe, a declarar que México es el “epicentro de la violencia de los cárteles” y del narcotráfico, que México es un territorio controlado por “cárteles enemigos” y que el gobierno mexicano debería “recuperar el control de su territorio” porque éramos, palabras más, palabras menos, “enemigos de la humanidad…” Menuda vergüenza… He ahí el resultado de la política de “Abrazos y no balazos”, o sea la alianza suicida con los envenenadores del mundo.
Antes trabajaban en el gobierno personas graduadas en el exterior, mismas que fueron despedidas a partir del arribo de los trogloditas, porque, según éstos últimos, solo habían aprendido a robar en las universidades extranjeras, cuando nunca nadie, en la dolorida historia patria, había asistido al asalto, al descarado saqueo del tesoro público, tal y como lo practican hoy en día dichos malhechores sin protesta ciudadana alguna. Ningún político de vanguardia hubiera cancelado el NAICM, ni construido el tren maya ni el AIFA ni la refinería de 2 Bocas, ni desperdiciado 2 billones pesos si se suman los programas asistenciales para sobornar el electorado, ni endeudado al país en otros 10 billones que habrán de pagar las futuras generaciones.
Antes, no asesinaban a candidatos a puestos de elección popular ni el hampa extorsionaba a empresas y personas ni gobierno alguno idiotizaba a la niñez en escuelas ni atentaban en contra de la libertad de expresión para crear al “hombre masa”, fácil de dominar como a los pobres que “son como animalitos a los que se les debe alimentar porque no se pueden valer por sí mismos”. (AMLO dixit)
Antes existía un pacto político para construir instituciones republicanas para no volver a ser el país de un solo hombre, (hombre) como ocurre en la actualidad… Antes, creíamos haber superado la posibilidad de caer en una autarquía comunista, después de haber comprobado el desastre económico y social de las estructuras socialistas en el mundo. Antes se respetaba a nuestras fuerzas armadas… Antes empezábamos a disfrutar las enormes ventajas de la separación de poderes… Antes de la llegada de los zurdos de mierda, teníamos esperanza en el futuro, misma que podríamos recuperar si en junio del 2027 logramos arrebatarle a la 4T la mayoría calificada que obtuvo gracias a operaciones mafiosas y a la inoperancia de la oposición. De lo contrario, en el 2030 llegará al poder otro bárbaro para concluir el proceso de devastación de la patria que comenzó en ese patético 2018…
Escritor
