Ricardo Anaya Cortés

Predominan de nuevo ataques, no propuestas

Ríspido y con más acusaciones el último debate por la Presidencia

En el tercer y último debate efectuado anoche en Mérida, los cuatro candidatos a la Presidencia de la República desplegaron todo su arsenal retórico para ganar más simpatías entre los posibles electores y también para descalificar a sus oponentes.

Desde las 9 de la noche, en el Gran Museo del Mundo Maya, Ricardo Anaya Cortés, del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano; Andrés Manuel López Obrador, de Morena, PES y PT; José Antonio Meade, del PRI, PVEM y Panal, y el independiente Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, se enfrascaron en una serie de ataques que en ocasiones cayeron en las alusiones personales.

Abundaron de nuevo las acusaciones de corruptos, mentirosos, ineficientes y hasta payasos, por temas como el combate a la pobreza y a la desigualdad, la educación, la salud y el cambio climático.

En una de las primeras ofensivas lanzadas por Meade y Anaya contra López Obrador, el tabasqueño dijo que entendía que la intensificación de los ataques en su contra se debía a la gran ventaja que lleva en las encuestas, que en sitios como Ciudad de México, que él gobernó, es de cuatro a uno.

No faltaron las expresiones de “El Bronco” que se salieron del esquema y causaron incluso hilaridad entre las audiencias, como cuando llamó “la tercia maldita” a sus tres contendientes, a quienes atribuyó los principales males que aquejan al país, o cuando les pidió a Anaya, a Meade y a López Obrador que se dieran un beso, a lo que nadie accedió.

Otro de los detalles que llamaron la atención fue cuando “El Bronco” intentó sacar el teléfono celular. El moderador le dijo que estaba prohibido y él respondió que solo lo hacía para ver la hora.

López Obrador reiteró que cancelaría la “esencia de la reforma educativa” debido a que en su opinión es de corte privatizadora y recoge las indicaciones del extranjero. Sin embargo, dijo que mantendría el Instituto Nacional de Evaluación porque tiene que haber una evaluación del magisterio.

Meade respondió que cancelar la reforma educativa implicaría cancelar el futuro de los niños.

Rodríguez Calderón le preguntó a López Obrador si hay un acuerdo con Elba Esther Gordillo. Su respuesta fue que él está en contra porque “es una receta del Fondo Monetario Internacional”. Anaya dijo que cancelar la reforma sería criminal.

Al final del debate, que duró dos horas, dos de los candidatos fueron a festejar con sus seguidores: Anaya en Cordemex y Meade en la Casa del Pueblo. Los seguidores de López Obrador se reunieron en Mejorada a ver el encuentro en pantallas.

 

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