Del Toro prefiere vivir el día a día antes del Óscar
LOS ÁNGELES (EFE).— Puede que Guillermo del Toro sea el nombre que más suena en todas las apuestas para llevarse el Óscar a Mejor Director, pero él no quiere saber nada de preferencias y elige “ir día a día”, aunque le gustaría festejar con mariachis y tequila en caso de hacerse con el premio de la Academia de Hollywood.
“La realidad es que nunca se sabe en estas cosas, así que por ahora no hay planes de nada. Pero, si pasa, hay fiesta. Ojalá con mariachis, porque me gusta cantar. ¡Y tequila!”, declara el realizador.
El cineasta señala que, en caso de ganar, en su discurso de agradecimiento no faltarán sus padres: “Quiero que sepan que les agradezco mucho cómo me apoyaron desde niño con mis monstruos y teniendo fe en mí. Mis primeros vídeos en Súper 8 los hice con la cámara de mi papá”.
Del Toro, en cuya singular y alabada carrera ha alternado cintas de autor con películas de espíritu más comercial, está de regreso en los Óscares más de una década después de vivirlos por vez primera con “El laberinto del fauno” (2006), con la que estuvo postulado a Mejor Guión Original.
Busca al público
Esta vez, su película “La forma del agua” parte con 13 candidaturas al Óscar, convirtiéndose en la décima película de la Historia en lograr esa cantidad de postulaciones. De esas 13, tres corresponden directamente al mexicano: Mejor Director, Guión Original (con Vanessa Taylor) y Película (como productor, junto a su socio J. Miles Dale).
“Estoy muy feliz, pero más que por las nominaciones o los galardones, por la conexión con el público”, dice Del Toro, quien sobrevive a la acumulación de eventos relacionados con el Óscar “tratando de que el traje quede limpio pasando por la tintorería de un día a otro. No siempre hay éxito y se repite el traje ‘arrugadón’”.
Unión mexicana
Si Del Toro se hiciera con el Óscar al Mejor Director, extendería la época dorada de México en ese apartado y se uniría a sus compatriotas Alfonso Cuarón, (“Gravity”, 2014) y Alejandro González Iñárritu (“Birdman”, 2015, y “El renacido”, 2016).
Y quién sabe si, incluso, pondrá su nombre en la categoría reina de los Óscar, máxime tras haberse impuesto en los galardones del Sindicato de Productores de Estados Unidos (PGA), que sirve como termómetro de los Óscares, ya que la película ganadora en estos premios terminó haciéndose con la estatuilla dorada en los reconocimientos de la Academia de Hollywood en 19 de las 28 ediciones celebradas.
De buen humor
Mientras se acerca la gran fiesta del cine, Del Toro disfruta del reconocimiento a su obra y ni siquiera polémicas como una demanda por supuesto plagio contra su filme o las protestas de la Coalición Nacional de Medios Hispanos (NHMC) por la falta de actores latinos en los Óscares le cambian el humor.
Sobre la demanda por plagio que afronta, interpuesta por David Zindel (hijo del dramaturgo Paul Zindel), asegura que “es algo que llevo con tranquilidad, eso es todo; me contemplan 25 años de trayectoria y 10 películas, estoy tranquilo”.
Además, recuerda su amplia labor como productor en México y Latinoamérica y recalca que en su carrera ha trabajado con actores hispanos como Clifton Collins, Mía Maestro y Leonor Varela, a quienes dio papeles protagonistas en algunos de sus obras.
Cineasta Extras
La película de Guillermo del Toro compite en 13 categorías de los premios Óscar.
Victorias acumuladas
El cineasta ha cosechado victorias en la categoría de Mejor Director en los Globos de Oro, los premios del Sindicato de Directores de Estados Unidos y los Bafta británicos.
Recibe apoyo
Ante la acusación de plagio, Del Toro ha recibido apoyo de sus colegas y sus propios actores, que avalan su talento.
